FERIA DE SAN FERMÍN

Hito histórico de Colombo, tercera puerta grande consecutiva con los miuras en Pamplona

Redacción APLAUSOS
lunes 14 de julio de 2025
Disposición y efectismo del venezolano, que paseó dos orejas saliendo en hombros; ovacionados Manuel Escribano y Damián Castaño, en su debut en San Fermín, con un desrazado encierro de Miura

Agalgado y muy alto el sexto, al que recibió con tres rodillas en tierra Colombo, que mostró variedad capotera también por chicuelinas. Se movió algo descompuesto en los primeros tercios y manseó en el tercio de varas. Quitó por espectaculares lopecinas el venezolano con el toro marcando querencia a tablas. Correspondió de nuevo Colombo a Escribano compartiendo banderillas. Se lució con el par de la moviola Colombo, que pidió un sombrero a los tendidos para poner otro al violín. Brindó a las peñas lanzándoles el sombrero al grito de "¡Va por todos vosotros!" para empezar la faena de rodillas en las tablas del 7. Toreó después con limpieza sobre la derecha a un toro que no humilló nunca logrando revertir el tedio echándose de rodillas en una labor efectista y de disposición dadas las condiciones de su deslucido oponente. Otro espadazo arriba fue el salvoconducto para pasear otra oreja con fuerte petición de la segunda y lograr su tercera puerta grande consecutiva con los miuras en Pamplona.

De estampa decimonónica, el sardo y chorreado tercero salió muy abanto. A pies juntos y ganándole terreno lo lanceó Colombo de salida y rematando a una mano, pasando con cierta nobleza el de Miura. Empujó en el primer puyazo terminando con un solo pitón en el peto, sin emplearse en el segundo siendo poco castigado. Volvieron a compartir un habilidoso tercio de banderillas Colombo, siendo jaleado en el último par, y Escribano, que anduvo fácil citando desde el estribo.

El venezolano brindó al público antes de citarlo desde el centro del ruedo en pases sobre la derecha con espectacularidad y ante un toro que soltaba la cara al final del muletazo. Comenzó a pararse en la siguiente tanda, midiendo siempre. Se movió mejor por el pitón izquierdo, lado por el que Colombo lo toreó con ligazón y limpieza antes de que comenzara a quedarse más corto. Midiendo y amagando cada vez más, terminó por no pasar ni tener un pase, aunque Colombo insistió en una labor de oficio de largo metraje. Con gran seguridad y verdad, lo pasaportó de un espadazo siendo premiado con una oreja.

A portagayola se fue Manuel Escribano a recibir al primer miura, con las hechuras prototípicas de la casa. Humilló de salida con nobleza y permitió al sevillano dibujar varios lances a la verónica, ganándole terreno. Galleó por chicuelinas para ponerlo en suerte en el caballo. Apuntaba justeza de fuerzas el miura y se midió el castigo. Pronto y alegre en banderillas, compartió el tercio Escribano con Colombo, que tuvo que tomar el olivo antes de poner su primer par al hacerle hilo y apretar hacia los adentros e intentar saltar al callejón el toro.

Con pases cambiados por la espalda en el centro del ruedo abrió la faena Escribano frente a un toro pronto y con movilidad. Sin apretarlo, siguió sobre la derecha a media altura y con limpieza en varias tandas ante un miura noble pero de insulsa embestida en una labor condicionada por el viento. Derrotaba por el pitón izquierdo, por lo que tuvo que extraer naturales de uno en uno, con mérito y de buen trazo.Volvió sobre la derecha en el mismo son, antes de coger la espada. No dio facilidades en la suerte suprema pero dejó una estocada trasera y tendida al primer intento. Se levantó el toro antes de ser apuntillado. Tardó en doblar quedando en una ovación tras aviso.

Mejor hecho, largo y el de mayor romana del festejo, el cárdeno oscuro que hizo cuarto echó las manos por delante en el capote de Escribano. Recibió mayor castigo en el primer puyazo. Escribano invitó otra vez a Colombo a poner banderillas, luciéndose Colombo al violín. Arriesgó mucho el sevillano por los adentros, aguantando estoico sentado en el estribo que se arrancara un toro muy emplazado y muy complicado en banderillas. Finalmente, de dentro a afuera dejó un par lanzándole el miura un gañafón a la altura del brazo. No quiso dejarse nada Escribano, que a pesar de las dificultades quiso poner un par más al violín, con mucho mérito.

Agarrado al estribo empezó la faena Escribano por alto para sacar al tercio a un toro que respondió con prontitud y viveza sobre el pitón derecho que solo duró dos tandas y que cuando le bajó la mano empezó a sentirse podido. Por el izquierdo se quedó más corto y comenzó a aplomarse hasta que se paró. Oficio de Escribano, que terminó por ceñidas manoletinas antes de despenarlo de media estocada tendida y trasera al segundo intento.

Tuvo que echar cuerpo a tierra Damián Castaño en la portagayola con la que saludo al alto y cuesta arriba segundo, menos ofensivo y más estrecho de sienes. Se empleó en el primer puyazo, no así en el segundo. Echó la cara arriba en los primeros tercios y de menos recorrido que el primero. Quitó por delantales Colombo. Con la cara alta y esperando en banderillas. Buen par de banderillas de Rubén Sánchez. Brindó la faena Castaño a Diego, un amigo personal. Sobre la derecha supo extraer con mérito y firmeza muletazos limpios ante un toro tardo, que venía midiendo, y de escaso recorrido. Se fue parando el miura y le costó cada vez más pasar debiendo Castaño provocarlo mucho. Llegó a echarse de rodillas hasta en dos ocasiones y trató de buscarle las vueltas en una labor digna y decorosa ante un toro complicado y agarrado al piso. Media estocada de rápido efecto. Ovación.

Con tres largas cambiadas de rodillas en el tercio saludó Castaño al quinto, muy amplio de sienes y que se movió con el capote evidenciando justeza de fuerzas. Por ello, apenas fue picado en el segundo tras empujar en el primer encuentro. El brindis de Castaño fue para el ciclista Miguel Induráin, presente en el tendido. Con torería se sacó el toro al tercio para intentar torear con estética ante un toro noble pero flojo y de escaso empuje. Trató de darle tiempos y sitio aprovechando la inercia ante un miura que dijo muy poco. Impecable Castaño, que trató de buscar el triunfo echándose de rodillas a final de faena acabando con un torero desplante. Media estocada y dos descabellos.

Pamplona. Lunes 14 de julio de 2025.  Toros de Miura, serios y de gran alzada. Noble pero insulso el primero; tardo y complicado el segundo; midiendo y sin pasar el tercero; deslucido el cuarto; noble y flojo el quinto; y deslucido y sin humillar el sexto. Manuel Escribano, ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos; Damián Castaño, ovación con saludos en ambos; y Jesús Enrique Colombo, oreja y oreja. Entrada: Lleno.

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