La cuestión anti se ha convertido en una melaza irresistible para los medios de comunicación. La detectan y se lanzan, se enganchan cual moscas a ... no digo dónde por mal oliente. Cualquier noticia en ese sentido se magnifica y se multiplica por mil sin más análisis, sin límites y con escaso rigor periodístico. Con algunas pocas y honrosas excepciones, claro. Aunque lo que entienden como noticia sea reiterativo, aunque tenga una fuerte carga de contradicción, aunque le reconozcan al toreo valores que no le ha reconocido la oficialidad gobernante hasta ahora, como la relevancia y los aspectos socioculturales de la Fiesta que eso sí es noticia por mucho que no le hagan mi puto caso, ellos abrazan y manipulan con alborozo el binomio toros/violencia. No importa su caducidad, se le titula con gancho, ¡dale fuerza a eso! suele decir el jefe de la sección y la plantan en lugar destacado. Lo último ha sido el manual de estilo de RTVE. Tratamiento de bomba informativa, grandes letras para hermanar intencionadamente conceptos como toros y violencia que al parecer es de lo que se trata sin reparar que esa postura en RTVE viene de lejos y es tan reiterativa y pertinaz como la actual línea ideológica de la tele pública, es decir, que ya hace tiempo que dejó de ser noticia. ¿O qué si no argumentaron para explicar que no daban toros por coincidir con el horario infantil?... Lo han dicho por activa y por pasiva, el propio Oliart y su gente, una y mil veces y en cualquier caso más que suficientes para que el dichoso manual no sea la noticia fresca que estos días ha encontrado destacado acomodo en los medios.
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