DESDE EL SUR

Con todos ustedes: el toreo

Juan Belmonte
martes 17 de marzo de 2026
Llega con fuerza, con la televisión, en abierto y en cerrado, con nombres nuevos en el escalafón, con la gente yendo a las plazas... esto se mueve para bien

Ahí está, ha echado a andar con fuerza. Olivenza, Castellón, ahora Valencia, un primer pulsómetro de lo que se avecina, y es bueno. Los nuevos que apuntaron bien alto el año pasado empiezan refrendando su valía y las figuras, ya añejas, no quieren ceder su espacio. La gente está yendo a las plazas, mal que le pese al despreciable Urtasun, ambiente en las redes, la nueva forma de comunicar y ser aficionados, los jóvenes -¡que bote Morante!- buscan entradas en internet para las ferias próximas… esto se mueve para bien.

Toreros como Daniel Luque no paran de dejar claro su momento, su toreo, su valía, a ver si de una vez por todas se le reconoce al cien por cien. De Miranda no rebaja esa valor supremo y su capacidad de sorprender, el deleite de ver torear a Aguado y Ortega, esos toreros a los que las famosas bolitas del arte que decía Paula (siempre Paula) les han caído todas en sus muñeras a uno y en su naturalidad al otro. Talavante es apuesta segura, esté mejor o peor es distinto y seguirá siéndolo, y hasta Manzanares, en los últimos tiempos más flojo, empieza este año con nuevos aires. Y Borja retando a Roca porque puede y quiere. Emilio de Justo empieza con su habitual linea de regularidad, y a Roca, en otra tesitura porque antes parecía no tener rival, ahora le salen por todos lados. Y Morante "El esperado".

Es cierto que de los nuevos nombres, los cuales omitiré pero están en la mente de todos, tanto matadores como novilleros, están toreando con una supina perfección, fáciles pero faltos de personalidad. A estos toreros nuevos no los vamos a conocer cuando nos enseñen una foto de ellos toreando; si no se les ve la cara puede ser cualquiera. No sé si esto será efecto del progreso en la perfección del toreo, en su técnica, no lo sé, pero sí sé que perdemos la capacidad de sorprendernos cuando vemos torear demasiado bien. Tanda por la derecha, otra al natural, redondos citando de espaldas, adornos y a matar… todos iguales, no hay sorpresa. No quiero con esto ser agorero en un artículo optimista pero cada vez me llama más la atención para mal.

El toreo llega con fuerza. Sevilla, televisada casi al completo y la mitad en abierto en un alarde de afición de Canal Sur y en un OneToro TV que parecía hundido y resurge como el Ave Fénix de sus propias cenizas. El telón se abrió con grandes éxitos y mayores esperanzas.

Señoras y señores, con todos ustedes: el toreo.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando