Comenzó mayo, comenzó Madrid y de buenas a primeras saltó un nombre a la palestra. O habría que decir dos, dos nombres, o tres, podríamos decir tres. Privilegios de la gran Monumental. Como siempre digo, todos somos pocos, así que bienvenidos. El primero, Javier Cortés. Estuvo como hay que estar para levantar el vuelo. Acción mucho más compleja que venir planeando con el viento de cola. Todos sabemos lo mucho que pesan los perdigonazos del desencanto propio y ajeno en el vuelo de los toreros. Y en su caso eran diez años de pelea sin frutos, al menos aparentes, y de muchas heridas en el alma, seguro, fruto de la desconsideración y el olvido. No pareció importarle. El hombre estuvo como debía estar.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2119
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2119 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2119 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Cortés y Joselito, el mayo madrileño
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril
Harán el paseíllo los tres matadores de toros que tiene Navarra, los tres ‘javieres’: Javier…