Salvador Cortés y Arturo Macías han cortado las dos primeras orejas del ciclo burgalés. El sevillano se mostró templado ante el ejemplar de mejor condición del encierro de Martín Lorca y el mexicano anduvo firme y esforzado con un animal noble pero sin clase. El local José Ignacio Ramos fue silenciado en sus dos toros.
El primer trofeo de la feria cayó en las manos de Salvador Cortés por una templada labor que contó con pasajes de buen toreo. El sevillano entendió perfectamente al toro, de gran clase y poca fuerza, al que recibió con gusto a la verónica y llevó a su altura en una faena de muleta que gustó al público burgalés, que cubrió el coso de El Plantío en su tercera parte en una tarde lluviosa. El quinto, muy parado y deslucido, no le permitió redondear la tarde.
Tampoco pudo redondearla en el sexto Arturo Macías. El mexicano, que había obtenido un apéndice de su primero, pechó con otro animal de muy poca clase con e que sólo pudo lucir en un emocionante quite por gaoneras. Antes, con el tercero, un animal noble pero que punteaba los engaños, gustó por su firmeza y determinación. Faena esforzada, que comenzó de rodillas, rematada de buena estocada.
José Ignacio Ramos fue silenciado tras despachar a un primero noble pero de poca fuerza y a un cuarto también muy parado con el que sólo pudo poner tesón.
Burgos, 26 de junio de 2010. Toros de Martín Lorca, de juego desigual, destacando la calidad del 2º. JOSÉ IGNACIO RAMOS: Silencio tras aviso y silencio; SALVADOR CORTÉS: Oreja y silencio; ARTURO MACÍAS: Oreja y silencio tras aviso. Entrada: Un tercio.
Arturo Macías, paseando la oreja. (Foto: Javier Arroyo)
