Hace décadas, cuando rayos y truenos se traían un pedazo de lo que supuestamente era el infierno, los abuelos mandaban rezar el rosario a los nietos para convocar el amparo de Santa Bárbara. De la que se acordaban cuando tronaba. Los rayos se iban, habían matado dos ovejas, media cabra y algunos árboles se quedaban con el miedo en las escasas ramas de por vida, para la leyenda, pero la conclusión es que “podía haber sido peor” si no es por Santa Bárbara. De eso, algo queda. Las tormentas por supuesto, pero me refiero a acordarse de que existe la santa solo cuando las hay.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2136
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2136 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2136 para Android
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…