Se acabó la temporada en España. Los más afortunados se van a hacer las Américas. El resto se queda en el país. Mucho campo, muchas ilusiones, búsqueda de un apoderado que te saque del hoyo, sueños y a esperar, lo mejor preparado posible, el nuevo año. Ese será el plan de muchos matadores. También el de muchos novilleros. El problema es que la lista es muy larga y el empleo escaso. El paro taurino es casi más grave y elevado que el paro laboral, aunque aquí batimos récords mundiales en la falta de trabajo. Pero el novillero seguirá soñando, que ese es su papel, y su obligación. Y a ser posible: mejorando. Otro colectivo que lo tiene cada vez más cortito es el de los subalternos. La reducción de festejos está dejando en casa a muchos picadores y banderilleros que torean cuando pueden y en las condiciones que sea. Los mejores se colocan con los que torean entre veinte y sesenta festejos. Límites muy escasos pero apetecibles porque no hay más. Ya ven: las figuras pasan o rozan las treinta tardes. Allí donde hay rentabilidad. Pero olvidan que en la historia del toreo, hasta hace media hora, las figuras toreaban las cuarenta muy rentables y otras cuarenta, a menos dinero, pero defendiendo plazas de segunda con un cartel más aliviado. Pero llenando.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Cuentas pendientes
Sánchez Vara, Francisco José Espada y Luis Gerpe hacen el paseíllo a partir de las…
Se lidian toros de Dolores Aguirre y José Escolar para Damián Castaño, Juan de Castilla y…
La publicación, de 396 páginas, tiene un marcado carácter gráfico reuniendo imágenes de firmas destacadas…
Este ciclo navarro, que pone en juego el trofeo Piquillo de Oro, se completa con…
Morante de la Puebla piensa en Nimes para volver, Roca Rey, en Jerez de la…
De Valencia a Sevilla: del verano sangriento a la feria sangrienta; la suerte no hizo…