Reflexiona desde la cima. Diego Ventura en estado puro. A corazón abierto, discurso de líder. Responsabilidad de figura. Con un rabo en Zaragoza ha coronado una temporada sobresaliente. Inquieto por naturaleza, ambicioso por principios. Ahonda en sus virtudes y anuncia que hay que apostar por un toro de mayor raza, ofrecer al público un espectáculo lleno de argumento. A nadie deja indiferente Ventura, pasional y sincero. Tan puro dentro como fuera. Sin barreras desde el corazón de la marisma, de la que surgió para elevarse hasta el cielo del rejoneo.
- “Cuando el público va a verme nunca hay un guión establecido, nunca se sabe lo que va a pasar. Ventura es distinto a todos los demás y su cuadra tiene esa capacidad de emocionar y sorprender”
- “Cada temporada que termina digo que ha sido la mejor y al siguiente año lo supero. Por eso estoy donde estoy, porque no me conformo con nada y porque persigo el triunfo como el primer día”
- “El toro bravo descubre al rejoneador malo. Mi cuadra se encuentra preparada para todo y me gusta, pero hay otros que lo pasan muy mal. El toro bravo, a pie o a caballo, descubre a los que no sirven”
- “Hay que tener raza para cruzar las líneas, para exponer a todos los toros. Busco pureza, emoción y también espectáculo”
- “Decir que no hay competencia es algo odioso, una falta de respeto a un plantel de rejoneadores tremendo. Ahí están los casos de Andy, Galán o Leonardo”
- “Tiro del carro cuando me dejan. A algunos empresarios no les interesa que se cambien cosas, como el toro que matamos; Otros ni se han enterado de que el rejoneo está llevando más público que muchos festejos de a pie”
- “El dinero no es todo, lo importante es que el piloto fabrique su coche”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1934
(Foto: Glez. Arjona)
