Esa ordenación de la lidia es la que no tenemos. Lo que en el ruedo es una armonía casi perfecta de hombres dentro de un espacio y con un fin, es lo que le falta a este espectáculo: estructura, orden, regulación. Un déficit histórico. Lo único que no ha evolucionado en el toreo es eso, su orden estructural, sus organismos. Están en la época de antes del peto. Y este es uno de los problemas elementales, esa falta de organización capaz de dar una respuesta casi colegiada ante los problemas. Las relaciones taurinas se basan en una especie de recelo o cainismo entre sus partes. Al final, uno contrata, el otro quiere ser contratado, uno cría toros, el toro tiene una venta a conseguir, el matador tiene sus metas y una cuadrilla, la cuadrilla unas metas laborales distintas... Y no hay ningún organismo de consenso que sea capaz de coser los mínimos comunes a todas esas partes. Por eso somos débiles.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
De segundo: ¿Carne o pescado?
"Sevilla es un sitio para apostar, esta era mi primera tarde, había que empezar con…
Declaraciones de Talavante en One Toro en la décima de la Feria de Abril
La décima de la Feria de Abril, en el objetivo de Arjona
La terna logra así el que ya es el sexto cartel de no hay localidades…
La tercera clasificatoria de la Copa Chenel, celebrada en Algete, dejó como balance las orejas…
Personalidad de un templado Talavante, toreo caro al ralentí al buen segundo, del que paseó…