El pasado mes de agosto y lo que llevamos de septiembre se ha puesto de relieve con meridiana claridad que solo hay dos condiciones, aparte de la entrega y la voluntad, que pueden hacer de un torero una figura grande. Esas condiciones esenciales son el corazón y la cabeza, y cuando en un hombre que se viste de luces se conjugan las dos, surge una figura de época. Un Sumo Pontífice de la Tauromaquia. Que es el caso de Enrique Ponce. En esa línea le siguen en los puertos de montaña del toreo de estos finales de verano, pegados a rueda y empeñados en acortar distancias, Julián López “El Juli” y José María Manzanares, con su depurada técnica y un valor espartano el de Velilla de San Antonio y rebosante de arte y torería el alicantino.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
De toreros y milagros
La comisión taurina ha programado una novillada picada matinal y un desafío ganadero por la…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado harán el paseíllo a partir de…
Emilio de Justo, Borja Jiménez y Víctor Hernández hacen el paseíllo a partir de las…
Del 11 al 14 de julio, OneToro TV ofrecerá en directo todo lo que ocurra…
Lidiarán una corrida de Sancho Dávila en una de las fechas más clásicas del calendario…
Para la ocasión se lidiará una corrida de Ganadería de Pincha, cuyos toros se podrán…