Los cuatro domingos de mayo son cosa aparte en la plaza de Madrid. Entonces parece Madrid, con todo su encanto, una inmensa plaza de pueblo. La gente fina y no tan fina desaparece los fines de semana como si el cemento urbano fuera aceite de ricino. Y llena la plaza el pueblo. “El pueblo” es la gente que va a los toros a pasar miedos y a divertirse con los miedos de las montañas rusas. Por ejemplo, con el circense número de los bueyes tan bien adiestrados del célebre Florito, mayoral de la plaza. El más admirado de todos los pares de su gremio.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Los carteles de las corridas de toros de la Feria de Julio de Valencia, prácticamente…
Esta tarde a las 19:00 horas harán el paseíllo Morenito de Aranda, Fernando Adrián y Román
Será estoqueada por Morante de la Puebla, José María Manzanares y Álvaro Lorenzo a partir…
El novillero catalán lidiará el 11 de julio cuatro utreros de las ganaderías de Partido…
En un hecho sin precedentes, el genio sevillano estará presente en todas las corridas de…
El doctor González Masegosa, que dirige su recuperación, ha diagnosticado la lesión por los fuertes…