Dos en uno, Nimes, mañana y tarde -exhibición y exposición, por ese orden- dos conceptos, dos sensibilidades dice el empresario, dos modelos de Fiesta bien distintos. Visto lo visto cabría decir que compatibles. El torerismo con leyenda -no se entienda como desconsideración, al contrario- y el torismo de calidad. Filosofías dispares, no sé si antagónicas pero sí necesarias. Para que el modelo mañanero tenga real importancia debe existir la amenaza de que al menos existe y de que te puede saltar un toro como los de la tarde; para que los de la tarde tengan esperanzas y no dimitan, deben tener la ilusión de verse con los de la mañana. Lo mejor de ayer en Nimes es que por la tarde y por la mañana se alcanzó la mejor versión de cada modelo y en ambos casos se generaron muchas emociones. Otra cosa es que hablemos de méritos.
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