Estaban los fusiles apoyados unos con otros formando dos filas simétricas, como es habitual colocarlos en los descansos de las largas jornadas de instrucción de los reclutas, mientras instructores, suboficiales, jefes, oficiales y soldados fumaban un cigarrillo. De pronto los fusiles caen al suelo chocando unos con otros dando origen a un estruendoso tableteo. El...
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