Pamplona es un bálsamo. Pamplona es un balón de oxígeno ante tanto cemento. Pamplona y Madrid son, ahora mismo, las dos tablas de salvación de un naufragio demasiado generalizado. Las únicas que no necesitan el “rescate”. Y ya lo apunté la pasada semana. La base es la seriedad, el prestigio, el toro como actor principal, la emoción, la vieja y eterna verdad de esta fiesta que se descose justamente por eso. Porque la gente se aburre, no se aficiona, no se compromete, no participa, no se emociona.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El camino del futuro
Lidiarán una corrida de Sancho Dávila en una de las fechas más clásicas del calendario…
Para la ocasión se lidiará una corrida de Ganadería de Pincha, cuyos toros se podrán…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado lidiarán toros de Hermanos García Jiménez…
El torero murciano, protagonista junto con el secretario general del ayuntamiento de la ciudad, José…
Todas las localidades para el sábado 20 de junio, con Morante de la Puebla, José…
A última hora del miércoles el diestro lorquino salió de la Clínica la Fraternidad con…