Lo dijo alguien que ha sido, juntos pegados, Dalí, Picasso, Cervantes, Quevedo y Velázquez. No ha parido vientre de mujer uno más grande del arte, el mayor neurótico, el más genial de los rebeldes pacíficos, el que trató siempre de hacer mejor al mundo haciendo arte con la guitarra: Paco de Lucía. El del toro y la luna, el amigo de Curro Romero, el hombre que llevaba en su ADN la cultura de siempre y la evolución de siempre. Una vez pasé por Playa del Carmen, en el estado mexicano caribeño de Quintana Roo, y alguien que sí recuerdo, aunque me joda hacerlo, me dijo: “Ahí vive un paisano tuyo, Paco de Lucía”.
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