Fue seguramente Javier Villán quien patrocinó hace tres o cuatro años la teoría de los toreros con literatura y la de los toreros sin ella. Como si fueran castas diferentes. Sin literatura, costaría imaginar la proporción o las dimensiones de Juan Belmonte y Manolete, que fueron los dos grandes toreros modernos. No los dos únicos ni siquiera los dos primeros. Los dos más determinantes entre los que Pepe Alameda catalogó de “constructores” del toreo moderno y por tanto los dos que fijaron el canon clásico. Un canon vigente.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El del blanco mechón
La alcaldesa de Gijón habló claro en defensa de la tauromaquia en Gijón en un…
“Lograr que este año confluyan figuras de la talla de Morante, Roca Rey y Ventura…
Con una novillada sin clase ni casta de Bohórquez destaca Nacho Torrejón. Olivero y Rollón,…
San Lorenzo del Escorial (Madrid). Festival. Novillos de Pablo Mayoral. El rejoneador Luis Sánchez Zambrano,…
La cadena reúne en un acto a ganaderos, toreros y empresarios de la tierra para…
Un año más, el coso venteño acogerá estos festejos las noches de los jueves, con…