El doctor Enrique Crespo, jefe de la enfermería de Ciudad Rodrigo, ha recogido este viernes en el salón de plenos del ayuntamiento la distinción de Hijo Adoptivo de la localidad, reconocimiento que fue aprobado hace unas semanas por unanimidad por toda la corporación municipal.
Enrique Crespo afirmó que el nombramiento como Hijo Adoptivo “representa una honra que nunca esperé; lo recojo cargado de emoción porque demuestra el cariño de al menos una buena parte de los habitantes de Ciudad Rodrigo”. Enrique Crespo resaltó que la distinción “no debería ser sólo para mi persona”, sino también para sus compañeros de enfermería, tanto para los que están ahora como los que han estado: “Ellos son los custodios de que aquí abajo se sigan obrando milagros”.
Asimismo, quiso compartirlo con el personal de Cruz Roja que traslada a los heridos “que también han obrado el milagro de salvar la vida; sin ellos nuestro trabajo quedaría incompleto”.
Enrique Crespo mostró su agradecimiento a los alcaldes que han confiado en él y su equipo -Miguel Cid, Javier Iglesias, Juan Tomás Muñoz y Marcos Iglesias-, mostrándose “dispuesto a seguir” en la enfermería carnavalera siempre que las corporaciones quieran “y los años me lo permitan”. Durante su intervención tuvo palabras para su padre -“también se le deben estos logros”-, su madre -descendiente de mirobrigenses-, y a su mujer, que es quien “mejor que nadie conoce mis desvelos cuando se acerca el Carnaval”.
Tras este discurso, Enrique Crespo firmó en el Libro de Honor del Ayuntamiento, dejando por escrito que “desde la emoción quedó a disposición de Ciudad Rodrigo”.
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