Todo va con retraso; y vamos a ver cuál es el punto final o el punto de encuentro. Mientras, suceden cosas: algunas tan gratas como esa sensación que nos transmite Juan José Padilla. Juan es un ejemplo humano y profesional. No he conocido a nadie con tanto fondo, tanta afición, tanta casta y tanta humanidad. Tiene momentos duros, amargos que se traga él. Bueno, mano a mano con Lydia, su mujer, que es la que aguanta la cara fea de esa batalla que libra su marido. Pero Juan sorprende. Ni idea teníamos de cómo era y de lo que es capaz. Nos metíamos con su capote de paseo sin liar y su montera antigua a la que hasta le pusieron mote de dibujos animados. Pero lo que hay debajo de su piel, de esa piel horadada, recosida de cicatrices, es el verdadero alma de los toreros, la mítica, la heroica, la del orgullo, la casta, el ejemplo, el sentimiento profundo de quien se siente torero con todas las rosas y las espinas de este oficio. Juan es un modelo inimaginable pero ejemplar de lo que debe ser un matador de toros.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El ejemplo de Juan
Después de dieciséis años de ausencia, las corridas de toros regresan a este municipio madrileño…
El joven diestro salmantino, triunfador este curso en plazas como Olivenza, Castellón, Valencia o Nimes,…
Las partes implicadas en la organización del festejo han acordado el cambio de fecha por…
Afirma que sus propuestas han sido "sistemáticamente ignoradas sin que haya existido voluntad alguna de…
El del día 23 será el segundo paseíllo de Morante en el abono y la…
El torero sevillano cuajó su mejor faena al buen sexto, mientras que Moura jr. y…