Solo lo habitual es indudable. No se cuestiona. No ponemos en duda el paisaje habitual de todos los días de nuestra vida. Lo que habita en las fronteras de la normalidad es lo que se acepta. Tanto es así que hoy en España se prima la mentira de tanto hacerla habitual. Mentir en política, por ejemplo, es ya un habitual dentro de la normalidad. La corrupción ha sido otro paisaje habitual que llegó a ser aceptado. De tal forma, aunque parezca inverosímil, que mentira y robo habituales ya no escandalizan sino que han entrado en la habitualidad de lo moral peninsular.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2201
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2201 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2201 para Android
El recortador Jonathan Estébanez “El Peta” ha sido herido de gravedad en el concurso de…
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…