La imprevisibilidad forma parte de la grandeza de la Fiesta. Es imprevisible el toro, lo es el torero y también el público. Incluso durante mucho tiempo, las corridas se anunciaban “sub condicione” con la advertencia previa de “con permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide”, que ya tiene tela la cosa. Y es que el toreo como espectáculo, capaz de subyugar y causar admiración en los públicos, es un auténtico misterio de casualidades concatenadas. Toros de la misma ganadería y similar origen genético lidiados en una corrida, se manifiestan en muchas ocasiones tan diferenciadamente unos de otros que hay que darle la razón a quien dijo que “de toros no entienden ni las vacas…”.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El misterio del toreo
Consulte el resultado del resto de festejos de la jornada de este sábado 25 de…
El granadino logra los máximos trofeos simbólicos de un toro de Manuel Blázquez, que lidió…
Esaú Fernández resultó triunfador tras cuajar a un bravo toro de Varela Crujo; hubo un…
El banderillero de José Garrido fue prendido de forma muy aparatosa por el tercero de…
Tres trofeos para el toledano, cuatro para el valenciano y dos para el novillero mexicano;…
Frente a una corrida de Los Espartales, estaban anunciados Andy Cartagena, Diego Ventura y Sebastián…