Este año los últimos dos domingos son Nochebuena y Nochevieja. Días muy especiales en este país, días de familia, de comilonas, de alegría, también habrá ribetes de tristeza, de ausencias, en definitiva: cada persona, o cada familia, es un mundo aparte. Pero lo normal es que tanto la noche del 24 como la del 31, las teles y las radios cambien radicalmente la programación habitual. Lógico: son villancicos, son racimos de uva, son cenas familiares, o de amigos, o de soledad, o también habrá que ni quiera ni pueda cenar. El problema al que yo me enfrentaba era extraño. Esas dos noches no hay programa de toros en directo; y cuando ha sucedido así nos hemos echado en brazos del descanso. Pero luego caímos en que el programa de los toros en la SER y Radiolé se emite en las tardes del domingo en Ecuador, en México y en Colombia. Y allí no se cambia la programación. Por tanto, hemos tenido que grabar los dos espacios. Y ha sido algo muy novedoso.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2099
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2099 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2099 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
El quite de los cirujanos taurinos
El recortador Jonathan Estébanez “El Peta” ha sido herido de gravedad en el concurso de…
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…