Bajo un sol caliente y entre un ambiente de las grandes ocasiones, la plaza de toros de Châteaurenard registró tres cuartos de entrada para la esperada cita del 4 de agosto. El festejo albergaba un doble aliciente: la presentación en corrida completa de los toros franceses de la ganadería de San Sebastián y un cartel de toreros banderilleros compuesto por el director de lidia El Rafi, el salmantino Ismael Martín y el diestro local Nino Julian, recién doctorado. Frente a un encierro de San Sebastián desigual de fuerzas pero que reservó momentos de casta y clase, la terna tiró de profesionalismo y pundonor para ofrecer una tarde triunfal al público provenzal abriendo los tres toreros la puerta grande.
Frente al toro que abrió plaza, El Rafi asentó las bases desde el capote con un recibo a la verónica de buena factura. Fiel al espíritu de la tarde, el nimeño invitó a sus compañeros a compartir el tercio de banderillas en un momento de gran complicidad. El de San Sebastián, justo de fuerzas y sin emplearse, obligó a Rafi a estructurar una faena eminentemente diestra y medida. Una estocada de tres cuartos de efecto rápido provocó la petición de oreja, concedida por la presidencia. Ante el cuarto, un toro de buena presentación El Rafi hizo gala de su madurez. Frente a un oponente que acusó una falta de fuerza en el último tercio, el director de lidia tiró de oficio y colocación para ligar los pases uno a uno. Una gran estocada entera cerró una actuación de auténtico veterano. Oreja tras aviso.
Tras un primer capítulo de mucha entrega donde su voluntad ante un toro que fue a menos le permitió cortar un trofeo tras una estocada fulminante, Ismael Martín firmó el gran episodio de la tarde en el quinto. Frente a un astado de San Sebastián dotado de una gran clase, el salmantino supo aprovechar a la perfección el caudal de su oponente. Tras un inicio de faena vibrante con pases cambiados por el espalda, Martín dio distancia al toro, encumbrando su casta y nobleza en series de mucho calado. Remató su obra con una estocada entera y efectiva que desató una petición clamorosa: dos orejas indiscutibles para la faena más completa de la tarde.
En su primera comparecencia local como matador de toros, Nino Julian tuvo que lidiar en tercer lugar con un ejemplar aplaudido de salida pero que pronto se quedó corto de recorrido y buscó las tablas. A base de firmeza y tras una estocada fulminante, logró un merecido premio. En el sexto, el joven matador ratificó sus excelentes formas. Tras recibir al toro con una espectacular larga de rodillas, el picador Mathias Forestier ofreció al público un interesante tercio de varas donde el de San Sebastián acudió con bravura al caballo. Pese a que el toro fue a menos tras mostrar clase y nobleza iniciales, Nino Julian condujo la faena con notable seriedad, acortando los terrenos progresivamente. Firmó una labor de mucho mérito premiada con un nuevo trofeo que le permitió acompañar sus compañeros de cartel a la puerta grande.
Chateaurenard (Francia). Martes 4 de agosto de 2026. Toros de San Sebastián, bien presentados y de juego desigual. Nobles y bravos quinto y sexto. El Rafi, oreja y oreja tras aviso; Ismael Martín, oreja y dos orejas; y Nino Julian, oreja y oreja. Entrada: Tres cuartos.
