BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS
Foto: Antonio ViguerasFoto: Antonio Vigueras

El relevo no se regala, se conquista

José Luis Benlloch
lunes 22 de junio de 2026
Los jóvenes sacan nota en las oposiciones: Navalón (puerta grande), Víctor y Marco Pérez dan la talla en Alicante

Pasadas las diez y media de la noche que no es hora muy torera, a Samuel Navalón, ni un paso atrás en su empeño por ser figura, se lo llevaban en volandas por la puerta grande. El de Ayora mantiene el ritmo en su ascensión. Entrega y mejoría técnica, y el oficio creciente para navegar entre los grandes. Sucedió en la tercera de Hogueras, tarde reservada para los jóvenes. Para que hablasen donde deben hablar, en la arena. Y vaya si hablaron, los tres. Alto y claro, por encima de la corrida de toros que traía orígenes y presencia para haber dado mejor juego, pero…

Aparte de la apuesta por la juventud, la jornada tenía su aquel y su pulso. Como en aquellos años del viejo régimen, toros y fútbol sin solución de continuidad en los momentos difíciles. En este caso no hubo perdedores, triunfaron los pro fútbol y se defendieron con nota alta los de la plaza, que registró pese al retardo horario y a la tele un buen aspecto. Finalmente, los chicos sacaron nota para su despegue y avanzan en lo que supone una oposición diaria a un estatus de mayor rango, camino de hacer realidad lo que se reivindica como necesario relevo, que no se regala sino se conquista dentellada a dentellada. Así fue siempre y así debe seguir siendo.

Coraje y disposición de Navalón. Lances de excelente porte y una media de categoría, larga y templada, en el recibo a su primero. Aquí Navalón, de Ayora, para lo que manden, fue el mensaje que todos entendieron. Al patilargo y altón el toro del Puerto, le aplicó tafalleras y un farol de rodillas en el quite. Su arranque de faena fue fulgurante, para entonces iba lanzado Samuel. De rodillas, a tomar viento los tecnicismos, que mande el corazón y mandó Navalón al que no le importó las desigualdades del toro que igual embestía bien que se cernía y descomponía las reuniones. No fue su mejor faena, pero tuvo mensaje, quiero ser torero, puedo ser torero y todos los entendieron. Mató de un estoconazo y se aseguró la puerta grande. Lo más feo de su actuación, lo único censurable diría, fue la gimnasia previa en el mismo ruedo a la espera de su segundo, alguien le debería decir que no cabe, que la gestualidad en un arte que valora tanto la liturgia debe cuidarse. Yo no imagino a Camino o a Antoñete, ni siquiera al atlético Paquirri, haciendo gimnasia a la vista del respetable, una vulgaridad.

En ese toro ejecutó chicuelinas y revolera de buena factura en el quite antes de brindar al presidente Mompó para todo seguido ponerse a torear de rodillas bien de verdad a un toro que le embistió bien de verdad. Y ¡oh desilusión¡ a partir de ahí todo cambió, el toro se puso andarín y reponedor, incómodo de narices, dijo hasta aquí ha llegado mi colaboración y no le permitió a Samuel ir más allá de la disposición. Lo mató con decisión, con más verdad de la que ofreció el toro.

La tarde había arrancado con lío y susto. Probón y parado de salida el primero, en realidad incierto. Mientras la tropa dilucidaba si se junaba, si veía o no, cuando en realidad se estaba haciendo el longuis, arreó con el piquero y se echó por los lomos a caballo y picador. No fue cosa de bravo más bien todo lo contrario viendo el territorio donde se produjo el chocazo y su comportamiento en el tercio final en el que buscó la renuncia y solo el carácter de Víctor logró amarrarle a la muleta. Le consintió, impávido y valiente. No se dejó amedrentar con los amagos hasta hacer parecer el toro mejor de lo que era. Exhibición del madrileño, que crece y se afianza. No tuvo mejor suerte en su segundo. Rebrincado y descompuesto el toro en banderillas, condición que mantuvo en el tercio final, en realidad nada que tomase en cuenta el torero que arreó en el arranque de rodillas. No se rindió en ningún momento. Encerrado en terrenos de tablas, en chiqueros, se la jugó con poca recompensa. Ni se lo agradeció el toro ni el público. Se fue a pie de plaza, pero con la etiqueta de futurible intacto. Si valiesen los pronósticos aquí hay torero.

Facilidad capotera de Marco, niño muy hombre como cantaba la Piquer en Campos de Salamanca. Chicuelinas con el aire de su paisano Capea con el que tiene no pocas similitudes. Listeza como sinónimo de inteligencia, aspecto aniñado y solidez torera. Soberbio fue su arranque de rodillas a dos manos y luego se vio condicionado por la falta de condición del toro al que le faltaba ritmo y clase. Sus aplausos finales al toro los entiendo más como recurso populista que de los méritos contraídos por el burel. Le concedieron una oreja que le pareció poco premio y explicitó un mosqueo descortés e innecesario con el usía.

Al sexto, que blandeó tras una espectacular voltereta, le aplicó temple regenerador. No acabó de ser suficiente. Lo mató con prontitud y habrá que esperar a otra tarde para el salto definitivo, que lo dará. El público pidió la concesión de oreja no atendida justamente por el presidente y repitió gestualidad y desacuerdo con la decisión, nada que estuviese a la altura su capacidad de torero.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

ALICANTE

Navalón ruge en Hogueras

Navalón ruge en Hogueras

Samuel Navalón, que sigue en estado de gracia, cortó dos orejas, una con petición de la segunda para Marco Pérez, a quien el palco le robó la puerta grande. Ovacionado Víctor Hernández con el peor lote de una corrida del Puerto rebajada de casta

Cargando
Cargando
Cargando