Hay toreros que se pudren y toreros que maduran. Y cuando maduran, los que no se han podrido, aparece el sabor, el gusto, la solera, el néctar de ese binomio en el que se acumulan años, experiencia, talento y gusto. Como con la fruta.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El sabor de la madurez
José María Manzanares, Daniel Luque y Juan Ortega harán el paseíllo
Seis reses de Aída Jovani han sido ya sorteadas y enchiqueradas en la Plaza de…
Un galardón impulsado por el Círculo Cultural Taurino Pablo Aguado que reconoce cada año a…
El torero de Chiva puso el broche de oro a las Jornadas Taurinas de Villaseca…
Una corrida de toros de alicientes que se celebrará el sábado 23 de mayo
Quien fuera novillero y padre de los banderilleros Antonio y José María Tejero y del…