En el toreo, no solo en su aspecto litúrgico sino también en lo que tiene de espectáculo, hay cosas intocables porque modificarlas significaría un atentado a su esencia. El toro y el torero en su conjunción, forman el cuerpo místico de esa liturgia que se celebra cada tarde en cada corrida. Dejemos a un lado el aspecto totémico del toro en la Fiesta Brava, ya que para analizarlo, siquiera sea someramente, haría falta un tratado al que no hay lugar en un artículo periodístico, pero sobre todo porque estoy convencido de que en estos momentos es más necesario analizar hasta qué punto el torero, como gran sacerdote de la liturgia taurina, está cumpliendo su función.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El toreo no es ventaja ni pirueta
El madrileño fue prendido de forma dramática por el sexto toro de Palha; ha sido…
Mérida, domingo 26 de abril de 2026. Novillos de Couto de Fornilhos. Tomás Bastos, ovación…
El banderillero portugués se dejó ver en los medios, poniendo un importante par del que…
También destacaron Uceda Leal, Pedro Rufo y Javier Cano, que pasearon dos trofeos cada uno…
López Ortega, que sufrió una lesión en el tobillo en su primero, e Ignacio Garibay…
El sevillano, con una gran estocada y una templada faena, amarra una oreja; el valenciano,…