TODO EL TOREO, EN EL ADIÓS A LIMEÑO (FOTOS)
Matadores de toros, ganaderos, empresarios, banderilleros… la Iglesia de la Caridad de Sanlúcar de Barrameda se ha quedado pequeña esta mañana para rendir el último adiós a Pepe Limeño, según informa nuestro compañero Javier Bocanegra. El carisma y bonhomía del matador de toros gaditano se ha visto recompensado con el calor de todo el toreo en la misa funeral que ha tenido lugar en un templo de cuya cofradía era hermano el propio José Martínez Ahumada. Centenares de personas se han quedado sin poder acceder a la Iglesia, desbordada de cariño y admiración.
Paco Ojeda, Marismeño, José Luis Parada, Juan José Padilla, José Luis Galloso, Tomás Campuzano, Ruiz Miguel, Emilio Oliva, Jerezano, Manuel Morales "Rabioso"… y una lista interminable de toreros acudieron a despedir a Limeño. No podía faltar la gente del campo, allí estuvieron ganaderos como Daniel Ruiz, Eduardo y Antonio Miura, Álvaro Domecq, Fermín Bohórquez, Antón de la Puerta, Álvaro Martínez Conradi, José Moya y un buen número de mayorales con los que Limeño tenía una gran relación por su trabajo como veedor.
Precisamente los miembros de la empresa Casas para la que trabajó los últimos años en esas labores y encabezados por el propio Simón no faltaron al funeral y allí estuvieron Santiago López, Nacho Lloret, Enrique Patón y María Sara, al igual que todos los profesionales del toreo de Sanlúcar como el banderillero y empresario Carmelo García, tan ligado a la figura del maestro. También se pudo ver al guitarrista Manolo Sanlúcar, a Joaquín Moeckel, Manuel Vázquez Gago, Rafael Comino… dentro de una nómina interminable. El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Javier de Torre y el alcalde de Sanlúcar, Víctor Mora, también estuvieron entre los presentes.
El féretro de Limeño, cubierto por un capote de paseo,fue despedido entre ovaciones. La intención inicial de llevar sus restos mortales, que serán incinerados, a la plaza de Sanlúcar para darle su última vuelta a ruedo, no se ha podido llevar a cabo al estar ocupado el coso por un evento deportivo programado con antelación.
