Foto: Juan Francisco Bascón
Teruel rendía homenaje a Víctor Barrio en el décimo aniversario de su trágica muerte en este mismo ruedo y lo hizo con un inicio muy emotivo. Tras romper el paseíllo, hubo una actuación musical con un cante dedicado a la figura del diestro segoviano. Después, la empresa hizo entrega de una placa conmemorativa a la Asociación Cultural Taurina "Amigos de Víctor Barrio". Se lidió una corrida de Los Maños, la misma ganadería de aquella fatídica tarde del 9 de julio de 2016.
Sánchez Vara abrió la tarde con un primero de Los Maños que no ofreció facilidades, aunque tampoco desarrolló excesivas complicaciones. Fue un astado caracterizado por su falta de entrega, embistiendo siempre con la cara muy alta y sin humillar en ningún momento. Frente a él, el torero alcarreño impuso su veteranía, oficio y una sólida técnica. Basó su labor en tapar constantemente la salida del animal y llevarlo siempre cosido y tapado en la muleta, consiguiendo estructurar una faena limpia, aseada y de mucho mérito, extrayendo todo lo que el de Los Maños guardaba a base de capacidad. Tras una estocada casi entera tendida y dos descabellos, el resultado fue de saludos.
Morenito de Aranda brindó al cielo en un emotivo y largo homenaje a Víctor Barrio, en el décimo aniversario de su trágica muerte en este coso. Fue una faena vertical, en la que el burgalés corrió la mano muy relajado, gustándose y con mucho temple, sobre todo por el pitón derecho. Por el izquierdo, el de Los Maños se quedó más parado y tuvo menor recorrido, lo que obligó al torero a volver a la diestra, por donde el astado terminó de pararse por completo. Malogró su templada obra con los aceros, necesitando de tres pinchazos y un descabello.
El tercero de Los Maños dio la impresión en los primeros compases de tener muy poco recorrido y de que se iba a quedar parado pronto, una condición a la que se sumó la molestia de un ligero viento. Sin embargo, Damián Castaño toreó siempre con la mano muy baja y rematando los muletazos por abajo, logrando meter al astado en el engaño a base de poder de forma progresiva. Así, consiguió alargar el recorrido por ambos pitones en una labor donde el salmantino se gustó en cada serie y se recreó en cada muletazo, muy relajado, con mucho temple y llevando siempre al de Los Maños muy embarcado. El fallo con el acero emborronó el premio: recetó una estocada delantera y tendida que precisó de cuatro descabellos.
Salió en cuarto lugar el astado de más romana y mayor presencia de todo el encierro. Sánchez Vara salió a por todas y saludó a su oponente con una larga cambiada en el tercio. El de Los Maños recibió un castigo adecuado en el caballo, lo que sirvió para dejarlo atemperado de cara al último tercio. Frente a la muleta, el alcarreño inició el trasteo directamente al natural; sin embargo, la molesta presencia del viento y las dudas iniciales del toro le hicieron cambiar de estrategia tras probarlo por el izquierdo. Fue sobre la diestra donde la faena cobró vuelo. Por el pitón derecho, el astado mostró mayor recorrido y fijeza. Sánchez Vara lo vio claro de inmediato y le enjaretó una primera serie de acoplamiento que dio paso a una segunda tanda mucho más honda, llevando al animal muy toreado, cosido y sometido hasta el final del muletazo. El de Los Maños respondió con una excelente condición: noble, embistiendo con la cara abajo y humillando con entrega. El torero prolongó la labor sobre ese mismo pitón, alargando siempre las embestidas. Consciente de que era el "toro de la merienda" y el tendido andaba más distraído, abrochó la obra de rodillas para calentar el ambiente antes de irse tras la espada. Recetó una estocada hasta la bola y un certero descabello.
El quinto fue un toro extraordinario, noble, bravo y con muchísima transmisión; el colaborador ideal para el concepto excelso de Morenito de Aranda. El burgalés cuajó una obra cumbre, toreando con un relajo supremo, gusto y una calidad bárbara por ambos pitones, ralentizando la embestida de un astado que no se cansaba de embestir. Hubo un natural que fue un cartel de toros. La faena se prolongó tanto en el deleite que los tiempos se echaron encima. Sonó el primer aviso y los tendidos llegaron a asomar la petición de indulto mientras Morenito seguía toreando, lo que provocó que le sonara el segundo aviso. Finalmente, emborronó un triunfo de lío gordo al recetar un bajonazo fulminante que redujo el premio a una sola oreja. Clamorosa ovación para el gran toro de Los Maños en el arrastre.
Teruel. Corrida homenaje a Víctor Barrio. Toros de Los Maños. Sánchez Vara, ovación con saludos y oreja; Morenito de Aranda, silencio y oreja; y Damián Castaño, silencio. Entrada: Más de un tercio.
Clément Hargous abrió la tarde en Boujan-sur-Libron frente a un utrero de Tardieu Frères de…
Novillos de Ganadería de Pincha para Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Mario Vilau
“He tenido que ir a por las vacas al monte y aquello ya está todo…
Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Mario Vilau, terna para la novillada de hoy
El Aula Las Provincias acogerá el próximo jueves 9 de julio una tertulia bajo el…
Su presencia por partida doble constituye uno de los grandes acontecimientos taurinos del verano y…