Categorías: Opinión

En busca de la casta perdida

Sevilla. Tarde gris en todos los sentidos. Seis toros de Montealto con pasaje para el Monte del Olvido…

Sevilla. Tarde gris en todos los sentidos. Seis toros de Montealto con pasaje para el Monte del Olvido. Huecos, sin fondo de bravura suficiente, alguno noblón pero sin la casta necesaria para trasmitir emoción a los tendidos ninguno de ellos. Seis de esos toros anodinos a los que las figuras consagradas les administran tropecientos pases sin vibración pero con mucho oficio, y hasta les cortan orejas como reconocimiento público a su nombre y profesionalidad. Pero inservibles para los toreros que tienen necesidad de hacerse un sitio en el toreo a base de electrizar a los tendidos. Al perro flaco todo son pulgas. Y no será porque tanto Oliva Soto como Nazaré y Silveti no estuvieron valientes, tesoneros y entregados. 

El de Montealto, uno más de los hierros a causa de los cuales los árboles nos impiden ver el intrincado e incierto futuro del bosque de la ganadería de bravo. Así no vamos a ninguna  parte. Ese tipo de toro sólo nos conduce a la melancolía. Me niego a creer que esto no tiene remedio. Los ganaderos de este país han sabido ir adaptando el toro desde Belmonte a aquí para conseguir una nobleza y una bravura impensable a principios del Siglo XX. Lástima que por el camino se han dejado la fiereza que da la casta. Ambas difuminadas en servicio de las cien corridas de toros por temporada de las grandes figuras capaces de darle sentido a la monumentalidad de las plazas de toros que trajeron Joselito y el Pasmo de Triana.

Aunque de seguir esto así, y con la maldita colaboración de la crisis económica, quizás no tengamos más remedio que retornar a los tauródromos con  tres o cuatro mil localidades. ¿Vamos a pensarnos seriamente si eso le conviene al toreo? Mientras tanto enviemos a Indiana Jones en busca de la casta perdida…

Acceda a la versión completa del contenido

En busca de la casta perdida

Paco Mora

Entradas recientes

El Rey Emérito asistirá a la corrida de Resurrección de Sevilla

Don Juan Carlos I regresa así a los espectáculos taurinos tras varios años de ausencia

12 horas hace

El Mella, cinco orejas y un rabo en su gesta en solitario

El novillero extremeño saldó su encerrona abriendo la puerta grande. Paseó un rabo de un…

14 horas hace

Imparable Navalón e importante Víctor Hernández en Hellín

Navalón, tres orejas, exhibe su gran momento en el triunfal regreso de los toros a…

14 horas hace

La terna puntúa en Aignan

Aignan (Francia). Toros de Araúz de Robles. Alberto Lamelas, oreja tras aviso y ovación tras aviso; Rafael Serna, oreja…

14 horas hace

Morante: reaparecer para resucitar

Sevilla aguarda las horas previas a la reparación de Morante de la Puebla tras la…

15 horas hace

Borja Jiménez corta un rabo y abre la puerta grande con Castella y Perera con buen encierro de Capea

Un rabo paseó Borja Jiménez, que abrió la puerta grande con Perera, tres orejas, y…

16 horas hace