Me quedo frito viendo los larguísimos festejos de la Plaza México. Una tauromaquia a fuego lento y con el metraje de “Lo que el viento se llevó”. Toros y toros, de distinto trapío con la galbana en la sangre y la embestida adormilada en faenas interminables. Y siempre nos preguntamos mientras lo vemos en la tele cada domingo por la noche al tiempo que hacemos el programa de la radio. ¿Qué pasaría si salieran toros con vida, con empuje, con veinte embestidas de verdad y no ese vía crucis infinito? Pues pasaría que la buena afición azteca se emocionaría todavía más. Si se ponen en pie por un chispazo, ¿qué no harían si la traca de la emoción estallara?
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…