En el nombre de Vicent

José Luis Benlloch
domingo 27 de mayo de 2012

La otra señal por la que los aficionados adivinamos que ha comenzado San Isidro es la columna anual de Manuel Vicent en El País. Hay que ver cómo un hombre de su talento literario puede poner al fresco su crédito personal e intelectual

Indignados aparte -taurinos, claro- la otra señal por la que los aficionados adivinamos que ha comenzado San Isidro es la columna anual de Manuel Vicent en El País. Ya apareció la semana anterior y pensaba no mentarlo pero no me resisto. Me puede el tipo, lo reconozco. Hay que ver cómo un hombre de su talento literario puede poner al fresco su crédito personal e intelectual a cuenta de su fanatismo trasnochado y rancio. Su tozudez metódica, su reiteración argumental, todos los meses por mayo lo mismo, el caballero comulga con sus tópicos y como si fuese una monja alférez o un talibán fundamentalista se lanza a la calle desde la última de El País con los argumentos retorcidos hasta el límite entre los dientes y un cinturón de dinamita literaria, dispuesto a inmolarse. Él, tan brillante, tan original, tan defensor de las libertades, aplíquenle el tiempo pretérito, tan símbolo de una época de lucha por los derechos, tan progresista que nos llegó a conquistar a una generación, ha conseguido convertirse en caricatura de sí mismo, pura naftalina, en una falla del mes de mayo sin más destino que el fuego purificador, en parecer tan casposo como los que criticó/criticamos.

Pensarán que me he pasado, es cierto, ha sido conscientemente, sólo he pretendido pagarle con su moneda, me rebela su capacidad para decepcionar, el estilo zafio con el que traiciona sus pasados valores cuando quiere aparentar lo contrario, pose asquerosa, su incapacidad para ir más allá de las vísceras, del morbo, las moscas y las boñigas sanguinolentas, me rebela igualmente su deslealtad a la tierra y a la cultura de sus mayores. En la realidad sólo pretende vengarse de su contraparaíso, de su infancia en tierras castellonenses reconocida como infeliz y al parecer no superada. Será eso, lo siento, setenta años de infelicidad han podido con él por mucho dinero que haya ganado, por muchas lisonjas que haya coleccionado. Yo las mías se las retiro. Lo siento mucho, yo fui vicent-ino.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando

FERIA DE SANTIAGO

Sabor torero de Juan Ortega y valor de Víctor Hernández

Sabor torero de Juan Ortega y valor de Víctor Hernández

Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del arte y el de Los Santos de la Humosa por la valentía ante el tercero siendo volteado. Emocionante faena de Morante en una deslucida corrida de Puerto de San Lorenzo y La Ventana a excepción del buen tercero

Cargando

FERIA DE LA MADELEINE

Cuando fallan las espadas

Cuando fallan las espadas

Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine: Un faenón de Roca Rey al quinto, otra importante faena de Marco Pérez al encastado sexto y faena de peso de Borja Jiménez al buen primero

Cargando

FERIA DE SANTIAGO

Juan Ortega comparte la mañana con la afición de Santander

Juan Ortega comparte la mañana con la afición de Santander

Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción promovida por Ortega y que se ha desarrollado gracias a la colaboración con Lances de Futuro, el Ayuntamiento de Santander y la Federación de Peñas Culturales de Cantabria

Cargando
Cargando
Cargando