Lejos quedaron los años en los que Sergio Domínguez sorprendía al público por el desparpajo y la emotividad que demostraba a caballo siendo casi un niño. Ahora, más de una década después, el riojano ha logrado expresar un toreo más rotundo y más clásico que nunca, pero que está condicionado por un escollo: el rejón de muerte. Lo sabe, lo reconoce y lucha con ahínco para superar una adversidad que lastra muchas tardes la calidad de un toreo basado en una cuadra abanderada por Gallito y Quite.
- “Los años te dan poso y naturalidad pero el público no te lo valora igual que cuendo eres una novedad”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
“En Logroño demostré la pureza de mi toreo”
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…