Joselito en Istres y Espartaco en Palos de la Frontera han sido protagonistas de dos acontecimientos de magisterio durante el ejercicio 2014. Testimonio de grandeza. Más allá de los dos éxitos incontestables que obtuvieron en el ruedo, flota en la memoria y en la retina de los aficionados, el poso, el mensaje, el espíritu mismo de una manera de expresar el toreo distinta. Con su personalidad, con un estilo y un modo diferente, pero igual de excelso. Esencia y ejemplo para aficionados de ayer, hoy y mañana.
- Joselito: “Probablemente, en la tarde de Istres, fue la primera ocasión en la que he sentido libertad, comodidad y felicidad antes de torear”
- Joselito: “También dije hace once años que iba a ser la última. No tengo ni idea de cuándo será la última o ni siquiera si ha podido ser esta”
- Espartaco: “En mi caso la presión existe y es muy fuerte. Sobre todo porque si tienes una mala tarde no la puedes hacer olvidar como cuando estás en activo”
- Espartaco: “Mientras me vea con ilusión y fuerte no me niego a torear en ocasiones puntuales, siempre que me apetezca y me sienta preparado”
- Frascuelo: “No me rindo. Tengo un corazón a prueba de bombas y una ilusión desbordante”
(Foto: Arjona)
