Agustín Montes está sabiendo moldear a su gusto ese sueño de bravura que es su ganadería: Montealto. Partió de dos ramas -Algarra y Ventorrillo- pero hoy por hoy los ejemplares de esta casa llevan la personalidad y el carácter del ganadero. El trabajo está siendo fiable a tenor de los resultados. El buen juego de la corrida lidiada en Sevilla, la brava condición de la puesta en juego en Valdemorillo y las novilladas de Navacerrada, Saint Sever o Villaseca, son prueba evidente del fondo de esta divisa.
- “Discrepo de los que dicen que con una buena base de vacas importan menos los sementales. El toro aporta mucho más que la vaca”
- “En la selección le doy importancia capital a las hechuras. Busco un toro que equilibre las hechuras de Algarra y El Ventorrillo”
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(Foto: Julián López)
