El público americano es fenomenal, buenísimo. Sobre todo para los toreros. Y más los toreros españoles (y franceses) que están a años luz de los diestros nativos. La gente en América va a la plaza a divertirse, a pasarlo bien y a emocionarse si hay toro y hay talento. El toro lo ponen ellos y está por debajo, en general, del toro que aquí entendemos como tal. Y el talento lo ponen los toreros europeos que andan más que sobrados con aquel ganado. De ahí los triunfos tan espectaculares que nos llegan como un bálsamo en los crudos días del invierno español.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Gente que hace historia
El Tribunal Superior de Aragón acepta las medidas cautelares que propuso la Diputación de Zaragoza…
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…
Juan Altimasveres Irineo, convocante de "Zaragoza quiere toros", envía una carta al presidente de la…
Importante tarde del onubense, que sufrió un traumatismo cervical tras jugársela sin fisuras siendo duramente…
Se analizó en profundidad la configuración de la feria, repasando los carteles, las principales apuestas…
Resultó lesionado el pasado 4 de julio en la plaza de Aire sur l’Adour y…