Flamante ganador de la Copa Chenel y primer nombre confirmado del cartel del 12 de octubre en Las Ventas, Héctor Gutiérrez aterrizó en España por primera vez como matador de toros el pasado 28 de marzo, midiéndose ante toros de Adolfo Martín y Castillejo de Huebra en una tarde hostil en San Martín de Valdeiglesias. Aun así, dejó buena impronta el mexicano, que tarde a tarde a lo largo del certamen mostró su raza y buen concepto hasta conquistar la final de la Copa Chenel el pasado jueves. Sus próximos retos: el día de la Hispanidad y esa puerta grande madrileña que parece resistírsele a los toreros mexicanos.
-¿Con qué expectativas te presentaste a la Copa Chenel y qué te motivó a enviar la solicitud para el certamen de este año?
-Mi principal motivación fue que iba a ser prácticamente imposible para mí como mexicano torear en España y esa era la única arma que tenía para venir. Nunca la había enviado, siempre había dudado, no lo tenía muy claro… hasta este año. Y mira, primer año que la eché y me cogieron. Mis expectativas eran que me vieran, sobre todo mi entrega y mi concepto, para abrirme camino y poder hacer cosas aquí, que no quedara en una tarde sino poder ir avanzando en el certamen y que me salieran más oportunidades.
-De todas tus actuaciones en la Copa Chenel, ¿en cuál crees que se ha podido ver mejor a Héctor Gutiérrez?
-Sin ninguna duda, en la de San Martín de Valdeiglesias, con el toro de Adolfo Martín y el de Castillejo de Huebra.
-¿Cuando empezó la Copa Chenel te veías como ganador?
-Para nada, no creía ni siquiera que fuera a pasar de la primera fase. Después de Chinchón, que eran las semifinales y sólo quedaba el toro de Alalpardo, yo pensé que ya era imposible llegar a la final.
-La mayoría de profesionales te apuntaron como ganador desde el primer día...
-Me motivaba porque pensaba que "algo ven en mí", pero yo veía un nivel altísimo este año, toreros como Javier Cortés, Mario Navas, Diosleguarde, Alejandro Marcos, Tomás Campos… no me quiero dejar ninguno, pero había un nivel muy alto, con toreros muy buenos y que tienen una capacidad impresionante.
-Hay quien puede pensar que ganar es cuestión de suerte o de una buena tarde puntual. ¿Cómo defiendes tu paso por la Chenel?
-Es cierto que influye la suerte, pero también te diría que hay que poner la suerte a tu favor y estar dispuesto a entregarte y en mi paso por la Copa Chenel si hay algo que destaco es que todas las tardes no me dejé nada dentro y di todo lo que tenía. Ante la adversidad del primer día, que hacía un vendaval y el lote no fue el más propicio, siempre fui a entregarlo todo y creo que ese fue el denominador de mi paso por el certamen.
-Ganar la Copa Chenel obliga a ratificar ese triunfo en el resto de plazas. ¿Sientes esa obligación como un peso o como una motivación?
-Me motiva mucho más el salir de la Copa -en el sentido personal- habiéndome demostrado a mí mismo que soy capaz de muchas cosas que a lo mejor no podía imaginármelas. Ver que vas pasando de fases, llegar a la final, a mí personalmente me ha llenado mucho.
-Tu presentación como matador de toros en España fue en el marco de la Copa Chenel a pesar de tener una carrera más o menos consolidada en México, ¿se nota la dificultad para los matadores más jóvenes de meter la cabeza en los carteles?
-No es fácil, hay muchísimo nivel. Ahora mismo los toreros están en un nivel altísimo, las figuras del toreo siguen activas, siguen vigentes; hay toreros con muchísimos años de alternativa que están en su mejor momento y abrir hueco a los jóvenes cuando no te conocen, cuando no tienes la madurez y la experiencia, no es fácil. Por eso estos certámenes son fundamentales, porque te abren el panorama al gran público.
¿Ha sonado el teléfono tanto como imaginabas después de resultar triunfador?
-La verdad que no, no ha sonado mucho, pero es algo que ya sabía. La temporada está muy avanzada pero creo que sí me va a servir para hacer una o dos corridas antes del 12 de octubre, donde tengo una oportunidad grandiosa para de cara al año que viene hacer una temporada bonita.
-Con la situación de la Fiesta en México y como torero mexicano que ha ganado la Copa Chenel, ¿lo sientes de alguna manera como una reivindicación "nacional" mexicana?
-La gente sí lo ha visto desde ese punto. Hace falta un torero mexicano que los vuelva a ilusionar, hace falta una figura en México que no sólo sea figura en México, sino que en España también haga cosas. Yo veo que la gente está muy entusiasmada y que la gente dice este puede ser, y eso sí lo noto, el arropo y el cariño que me están dando.
-¿Ha notado ese arropo de sus paisanos toreando aquí en España, gente que viaja para verle...?
-El otro día en Madrid, saliendo y ya acabando la corrida, oía muchísima gente gritando en el tendido "¡Viva México!", "¡Viva Aguascalientes!". Sí se nota ese paisanismo y ese cariño de los aficionados.

Héctor Gutiérrez confirmó alternativa el pasado jueves en Las Ventas en la final de la Copa Chenel. Foto: Iván de Andrés
-Vas a volver a Las Ventas el 12 de octubre. ¿Impone ya pensar en volver a pisar esa plaza y en una fecha tan especial como es el día de la Hispanidad?
-Sí que me impone pero a la vez también me motiva. Saber que voy a torear con alguna figura del toreo y en un escenario donde lo va a ver todo el mundo y donde tu carrera realmente se puede relanzar... eso me impone pero también me responsabiliza muchísimo. También es un arma de doble filo, porque si no ruedan las cosas bien también tiene repercusión. Es una mezcla de las dos cosas pero me motiva más que me asusta.
-¿Cómo se prepara uno para no quedar diluido en carteles con ese peso?
-La experiencia que me han dado estos cinco años de alternativa que tengo en los he toreado en México con muchas figuras me dice que no te puedes comparar con ellos. Ellos tienen una madurez y una carrera muy consolidada que tú no tienes; lo más importante esos días es ser tú tal y entregar todo lo que tienes. A alguien que da todo lo que tiene no se le puede reprochar nada. Intento no fijarme en los compañeros, sino en mí mismo.
-¿Planteaste la Copa Chenel de la misma manera? Al fin y al cabo esto sí que era una competición...
-Siempre, siempre. Creo que esa fue mi virtud. Veía a los compañeros, que estuvieron sensacionales, pero yo no me veía abajo, yo decía, tengo mis armas, voy a demostrar lo mío.
-Con respecto a Las Ventas, ¿pesa más la exigencia de uno mismo o esa "cuenta pendiente" histórica de los toreros mexicanos y la puerta grande de Madrid?
-Te mentiría si te digo que me tiene sin cuidado o que no me importa. Es algo que sueño y anhelo, es el sueño de mi vida desde que me apunté a la escuela taurina. Si digo que no me obsesiona es mentira; yo quiero abrir la puerta grande de Madrid. No sé cuándo pero quiero algún día poder conseguirlo.


