La muy personal tauromaquia de Alejandro Talavante nuevamente tuvo sus dividendos en suelo azteca, al indultar la noche de este viernes a un toro del hierro de Xajay, en la plaza de toros de Provincia Juriquilla, en Querétaro, México. Si bien es cierto que Talavante tuvo detalles con el capote y al natural con el que abrió plaza, al que despachó de un certero estoconazo, el ambiente y el conjuro del personalísimo toreo del español coincidieron con el quinto de la noche.
Por la puerta de toriles salió el burel de nombre "Mi Compa", Nº 42, de 482 kilos, al que Alejandro cuajó con capa y muleta, en un trasteo lleno de detalles y de mucha clase y arte a uno de los dos mejores ejemplares del ganadero Xavier Sordo Madaleno Bringas, con el que dio la vuelta al ruedo al pasear los máximos trofeos simbólicos. Muy inspirado, Talavante volvió a dejar en claro que su tauromaquia impacta al tendido por sus buenas maneras. Triunfo redondo para un torero que casi siempre brilla en ruedos mexicanos.
Alternó con su compatriota Emilio de Justo, quien estuvo voluntarioso, pero sólo fue reconocido por las palmas en su lote de los aficionados que casi llenaron el pequeño coso queretano.
El mexicano Diego San Román apretó el acelerador en un cartel rematado y en el que a toda costa buscó el triunfo. En su primero dio la vuelta al ruedo, tras petición de oreja, y le cortó una oreja al séptimo del festejo, tras una voltereta tras caer en la cara del toro, tras tropezar al lancear a la verónica.
Cerró el festejo el reciente matador de toros con alternativa, el también azteca Bruno Aloi, quien tuvo detalles aislados ante un lote con pocas opciones, pero que no fueron impedimento para dejar detalles de torería, en el que la espada fue su punto débil.
Juriquilla (México). Viernes, 28 de noviembre de 2025. Toros de Xajay, desiguales de presentación y de juego. Sobresalieron el bravo segundo y el quinto, indultado por su calidad y nobleza. Alejandro Talavante, palmas y dos orejas y rabo simbólicos y junto al ganadero Xavier Sordo Madaleno Bringas; Emilio de Justo, palmas en su lote; Diego San Román, vuelta al ruedo y oreja; y Bruno Aloi, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos. Entrada: Casi lleno. Sobresalieron en banderillas Héctor García y Alejandro Prado, que saludaron en el tercio durante el tercero y sexto, respectivamente.
