La revolera

Inocente, ni la paloma azul

Paco Mora
lunes 01 de diciembre de 2014

Hay motivos para declarar a Cutiño el adelantado de la lucha por sacar al toreo de las tinieblas tenebrosas entre las que está caminando de unos años a esta parte. A ver si algunos de tus compañeros de profesión recapacitan y ponen en marcha la máquina de pensar.

Por fin un empresario se atreve a quitarse la careta de la suprema importancia, y a decir que “el verdadero protagonista es el torero”, porque “ningún empresario, lleva gente a la plaza”. Si además Cutiño aboga por la organización de la Fiesta sumando los esfuerzos de empresario y toreros, miel sobre hojuelas porque el toreo no es exclusivo de nadie. Hay motivos para declarar a Cutiño el adelantado de la lucha por sacar al toreo de las tinieblas tenebrosas entre las que está caminando de unos años a esta parte. Lo ha dicho en el Club Taurino de París y es de esperar que los empresarios y los toreros que todavía no se habían dado cuenta de esa verdad de perogrullo, bajen de las nubes, olviden los retortijones del pasado más o menos inmediato, y se pongan manos a la obra a organizar las primeras ferias de 2015 bajo esa realidad que es un auténtico axioma.

Pero hay más. Otra verdad incontrovertible, de la que aquí no todos parecen haberse percatado. Y es que los toreros son los protagonistas, claro que sí, pero no uno ni cinco ni diez ni veintisiete: TODOS. Porque ayer fueron unos los que protagonizaron la fiesta más culta del mundo según García Lorca, hoy son otros y mañana mismo puede haber por ahí un chiquillo que nadie sabe de su existencia, que, con cuatro verónicas y media docena de naturales, pone el toreo boca abajo y manda más que un general en plaza.

Y como el público, siendo diferente en cada época, sigue siendo el mismo porque siempre va a los toros y paga un precio por disfrutar de un arte que le cautiva y le emociona, es el que en última instancia manda en el espectáculo taurino, dirijamos todos los esfuerzos a que recupere el respeto y la pasión por la Fiesta Brava. Así es que, muy bien Cutiño; a ver si algunos de tus compañeros de profesión recapacitan y ponen en marcha la máquina de pensar, dejan de sentirse el ombligo del mundo y pelillos a la mar. Aquello de “perdón y olvido” es un concepto que no falla en casi nada, y no tiene por qué fallar en el toreo. Algún golpe de pecho de vez en cuando suele ser una medicina muy sana. Y más cuando se tiene la Macarena cerca. Sobre todo, habida cuenta de que aquí, por mucho que la culpa sea muy negra y nadie la quiera, inocente, inocente no hay ni la paloma azul.

Síguenos

ÚLTIMAS NOTICIAS

Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando
Cargando

BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS

Resaca fallera

Resaca fallera

Un repaso general a la opinión de los medios y a la reacción de la plaza debería dar claramente para una reflexión sobre lo sucedido en Fallas. No ha sido así. No hubo reflexión

Cargando