Los toros de José Escolar protagonizaron un encierro limpio y templado este sábado en Pamplona, a pesar de la gran afluencia de corredores en este tramo final de los Sanfermines.
El inicio del encierro se retrasó un minuto, algo nada habitual, por el incidente en Santo Domingo de la cornisa de un balcón.
La manada salió muy compacta y así llegó prácticamente hasta la curva de Estafeta, desde allí comenzó a estirarse y a dejar huecos muy buenos para poder correr con vistosidad. Los toros abrían manada y permitieron buenas carreras. A mitad de Estafeta se partió en dos la manada. Los toros redujeron su velocidad en la zona de Telefónica y allí se vieron buenas carreras, con los de Escolar sin lanzar ningún derrote. A la entrada de la plaza uno de ellos se fue a la barrera y protagonizó algunos momentos de peligro hasta que los dobladores pudieron encerrarlo en los corrales.
No hubo ningún herido por asta de toro. Según el parte médico, se produjeron cuatro solicitudes de traslado y una atención médica en la plaza de toros, todas ellas por contusiones.