El matador colombiano Juan de Castilla ha recibido el alta médica tras evolucionar favorablemente de las graves lesiones sufridas el pasado 6 de enero en Manizales. El diestro, que permanecía ingresado tras una cornada en el muslo derecho y una fractura de tibia y peroné en la pierna izquierda, se ha desplazado a Medellín para continuar su recuperación y comenzar el proceso de rehabilitación. “Me encuentro muy bien, sin dolores, con algunas pequeñas molestias solo, pero sobre todo muy ilusionado con todo lo que viene por delante”, ha comentado el diestro.
El 6 de enero cayó herido en Manizales (Colombia) al hacerle un quite al banderillero El Pino. Fue prendido contra las tablas y, mientras era trasladado al callejón, su pierna izquierda -fracturada- se angulaba por el tercio medio, dejando a la vista los huesos. Dos semanas después, el diestro ha recibido el alta y se encuentra en Medellín, recuperándose arropado por su familia y con la mente puesta en la temporada 2026. El torero atiene la llamada de Aplausos.
-¿Cómo se encuentra?
-Estoy bastante bien, recuperándome ya en casa con mi familia. Me han tenido incluso que decir que le baje el ritmo a la recuperación y a la rehabilitación porque no es lo mismo la recuperación de una cornada que la recuperación de una fractura. Me encuentro muy bien, sin dolores, con algunas pequeñas molestias solo, pero sobre todo muy ilusionado con todo lo que viene por delante.
-¿Cuáles son los tiempos previstos que tiene para la recuperación?
-Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo ya dos, así que estoy casi por la mitad. Aunque la cornada fue muy grave, lo importante es que la fractura sí que requiere mucho más tiempo de recuperación. Esos son más o menos los tiempos que estipularon los médicos para mi operación.
-Con una fractura así, la recuperación exigirá reposo absoluto…
-La pierna izquierda debe estar en total reposo, a partir de ese tiempo ya podré empezar la rehabilitación poco a poco, pero la pierna derecha ya estoy recuperándola y en rehabilitación, con fisioterapeuta y demás. Eso es lo que me tiene un poco más parado, la pierna izquierda, pero es cuestión de tener paciencia.
-Volviendo al día de la cornada, ¿fue consciente de la gravedad y lo que te iba a traer?
-Siempre me preocupó muchísimo más la fractura. La cornada la sentía, me dolía, pero lo que me preocupó desde el primer momento que caí al suelo y me vi la pierna en varias direcciones fue la fractura. Es lo que me trae mayor comedero de cabeza. La cornada sé que es cuestión de tiempo, de rehabilitación… Pero una fractura significa reposo absoluto.
-El percance llegó por un accidente, un golpe de mala suerte…
-Este percance es diferente al de Bayona, por ejemplo, que fue un cornalón apostando, me cogió toreando. En cambio esta cornada y esta fractura han sido simplemente circunstancias de la vida que tenían que ocurrir. Fue haciéndole un quite a un compañero, que se cayó al suelo después de un par de banderillas, salí yo, el toro se me cruzó en el camino, nos chocamos y ahí es cuando me pegó las cornadas. Simplemente fueron circunstancias de la vida. No voy a decir ni siquiera mala suerte, solo que fueron circunstancias de la vida que me tenían que venir.
-¿Asume esos riesgos como parte de su concepto de la tauromaquia?
-Sí, tengo clarísimo que han sido por arriesgar, por ponerme en terrenos en los que los pies empiezan a quemar, en los que ya es más complicado librarse sin algún percance, y esas sí que tengo asumidas que son por cruzar esa línea de fuego. Es mi concepto, es mi forma de entender la vida, y si lo tengo que seguir haciendo de ahora en adelante, pues lo haré con mucha más cabeza y con mucho más convencimiento, sabiendo que ese es el camino adecuado para ser figura del toreo.
-Después de cornadas y fracturas, ¿cómo se prepara mentalmente un torero para volver a vestirse de luces y, sobre todo en su caso, mantenerse fiel a su concepto?
-Bueno, tener la mente muy limpia, sin grietas ni fisuras, para que cuando me tenga que volver a vestir de luces no haya nada que me impida ponerme otra vez en el lugar en que estoy para hacerlo siempre de la manera más pura, de la manera más digna. Es verdad que es complicado volver a los sitios otra vez pero de momento toco madera y sigo, cada vez que me pega una cornada, con el mismo asentamiento, incluso un poquito más. Un poquito más afianzado y confiado en mi técnica, en mi valor, en mi verdad, y no tengo problema por volver al sitio donde estaba antes.
-¿Cómo afronta la nueva temporada?
-Con mucha ilusión, la verdad. Espero recuperarme lo mejor y lo más pronto posible y sobre todo que la recuperación vaya muy limpia, que no por correr mucho vaya marcha atrás, que cada vez el cuerpo esté más fuerte, la mente y sobre todo los músculos y los huesos correctamente preparados.
-Su primera fecha en España es el 21 de marzo, el mano a mano con Gómez del Pilar en Villaseca de la Sagra.
-Es el objetivo que tengo para reaparecer y para estar a punto. En América no torearé antes de eso. Tenía una corrida en Manizales, que la perdí, que era el día 11 de enero y tenía otra también el 17 de enero, pero las dos las perdí, pero de momento la próxima que tengo es Villaseca de la Sagra y espero llegar.




