El indulto de Sonajero es el número 28 en la historia de Insurgentes. Fermín Rivera y José Mauricio logran una oreja cada uno.
GALERÍA FOTOGRÁFICA DE TADEO ALCINA
Fotos: TADEO ALCINA
Juan José Padilla regaló una auténtica apoteosis en el séptimo toro de la cuarta corrida de la Temporada Grande en la Plaza México. El jerezano indultó a Sonajero, un buen toro de Villa Carmela al que el jerezano cuajó en una intensa y emotiva faena. Fermín Rivera y José Mauricio, que completaban el cartel, lograron un trofeo cada uno.
Juan José Padilla no tuvo ninguna opción de lucimiento con un primer toro de Villa Carmela deslucido y complicado. El jerezano se estrelló ante las nulas condiciones de su oponente que llevó siempre la cara alta, no se desplazó y desarrolló peligro y sentido. Imposible. Fue aplaudido con el cuarto al que recibió de rodillas, llevó por chicuelinas al caballo y banderilleó con oficio. El jerezano, entregado y dispuesto, puso todo de su parte frente a un animal noble y manejable pero sin transmisión.
El jerezano, aclamado por el público, pidió el sobrero de regalo, también de la ganadería de Villa Carmela. En séptimo lugar salió Sonajero, número 214, que resultó ser un buen toro por su ritmo y calidad. Variado y vistoso en los primeros compases, el jerezano banderilleó con facilidad de nuevo antes de una faena emotiva por su entrega y corazón. Con el respetable metido de lleno, la faena de Juan José Padilla fue creciendo en intensidad. A más siempre. El público comenzó a pedir el indulto -el número 28 en la historia de Insurgentes- que el juez de plaza finalmente concedió. Apoteosis del jerezano, que dio la vuelta al ruedo rodeado de aficionados.
El segundo fue protestado de salida por su escaso trapío. Tampoco tuvo el toro demasiada fuerza en los primeros compases pero se sostuvo en la muleta. Eso lo aprovechó Fermín Rivera para torear por momentos con pulcritud, limpieza y templanza sobre ambas manos que levantaron los olés en los tendidos. Finalizó por manoletinas y una estocada tras pinchazo y el palco premió su actuación con una oreja. El quinto embistió descompuesto y sin celo. Rivera dejó un buen recibo a la verónica pero con la muleta el éxito resultó una quimera antes de matar de estocada caída.
José Mauricio cortó una oreja del tercero, un toro que tuvo movilidad pero lo hizo con la cara alta y sin demasiada clase. El mexicano hilvanó una faena esforzada, tesonera y dispuesta. Faena con altibajos del azteca que tras una estocada fue premiada con una oreja que el diestro no paseó. El torero capitalino sorteó en sexto lugar un toro bajo de raza y parado con el que anduvo tesonero. Lo mejor de su actuación fue la estocada con la que finiquitó al toro.
México D.F. (México), domingo 16 de noviembre de 2014. Toros de Villa Carmela (7º, Sonajero de nombre como sobrero de regalo, número 214 de 480 kilos, fue indultado), desiguales de presentación y juego. El segundo, protestado de salida. Juan José Padilla, silencio, palmas y dos orejas simbólicas; Fermín Rivera, oreja y silencio; José Mauricio, oreja protestada y silencio. Entrada: Un cuarto. La terna fue obligada a saludar tras romperse el paseíllo.
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