Julián Guerra, apoderado de Borja Jiménez, ha realizado unas incendiarias declaraciones a los compañeros de OneToro TV durante el sorteo de la corrida de esta tarde en Valdemorillo en la que su poderdante se mide mano a mano con Tomás Rufo. Las afirmaciones de Julián Guerra llegan después de que Borja Jiménez manifestara el pasado jueves durante la gala de presentación de los carteles de la Feria de San Isidro la intención de matar la corrida de Victorino Martín en la próxima Feria de Otoño y de retar a Roca Rey a hacerlo con él.
"Borja tenía un contrato en junio del año pasado, después de la faena a Milhijas -de Victorino Martín en Las Ventas- en el cual aceptaba ir a la Feria de Otoño -de 2025-, también una situación en las Fallas de Valencia en la que iba -anunciado- el fin de semana, y mataba también la corrida de Beneficencia -en 2026 en Madrid-… todo hubo que reinventarlo. A Borja le alimentaba el espíritu matar seis toros en Madrid y se decidió hacerlo poniendo dos ganaderías que no pareciera que estás obligado a matarlas sino que lo haces porque quieres; igual que se decidió hacerlo en la corrida in memoriam, que es fuera de abono, para medir realmente la gente que va a ver a Borja", explica sobre cómo han sido las negociaciones con Plaza 1, empresa gestora de Las Ventas y de la mencionada Valencia.
El apoderado salmantino continúa relatando cómo su torero llega a la decisión de pedir la corrida de Victorino Martín para la Feria de Otoño. "Borja no tiene firmado Victorino", aclara. "Borja tenía firmadas dos corridas de máxima categoría, las cuales no voy a decir… hasta la posibilidad de matar las dos en Otoño. Y llegando a Madrid el otro día, me dice: He decidido que mi corrida no es ninguna de esas dos ganaderías, ni las dos, o si me lo gano, ya llegará. Llama a la empresa y diles que quiero matar la corrida de Victorino. Yo le dije que estaba loco, que no había necesidad de hacerlo. Y me dice que las circunstancias han hecho que me presionen y he decidido matar la corrida de Victorino que me lo ha dado todo y si la voy a matar en Sevilla… en Sevilla las circunstancias hacen que desaparezca alguna corrida más que estaba hecha aparte del mano a mano de Victorino".
El enfado de Julián Guerra queda patente cuando hace referencia a la gala de presentación de los carteles de San Isidro 2026. "Para la gala se negociaron unas ciertas condiciones que fueron cambiando y por circunstancias de protocolo no se podía hacer nada. Como por el protocolo no se podía, Borja no aceptó ni subir al escenario ni levantarse. Creo que matar seis toros en Madrid merece otro respeto, creo que se merecen otro respeto todos los compañeros que actúan en San Isidro y creo que una apuesta -sabiendo que puede matar dos corridas del máximo nivel en Otoño- de motu propio como es matar la corrida de Victorino Martín necesita algo más que una broma de Ramón García. A partir de ahí, que cada uno se lo tome como quiera", añade.
"Me pareció de muy poco respeto que una de las faenas de la temporada -no se cortan tantas veces dos orejas a un toro como Milhijas- no tuviera ni una sola mención, como no la tuvo ni la oreja y las dos vueltas al ruedo con el toro de Jandilla ni por parte del sobrino del ganadero. Las ganaderías triunfan porque hay toreros que las matan. Igual que los toreros solo existimos porque hay un animal que da sentido a tu vida. El toro es realmente el artista. Se lo debemos todo a él. Y al aficionado", concluye.
Foto: Javier Arroyo
