No es primavera, y para recordárnoslo ahí está el frío húmedo e invernal que azota cada tarde en el coso de la calle de Xàtiva. Si alguien lo duda que se lo pregunten a Ramón Calderón, que, seguidor de Julio Norte, apareció con ropita de verano y de no ser porque su amigo Víctor Zabala le cedió un nórdico, a estas horas podríamos estar hablando de un ingreso en la UCI. Pero a lo que vamos, queda claro que no es primavera pero en el toreo, benditos hados que lo están propiciando, se está viviendo un florecer de toreros con mucho que decir.
Si en el escalafón de espadas de alternativa ya se han apreciado movimientos sísmicos en los despachos con la llegada de los David de Miranda, que no se olvide que con un toro de La Quinta, en la primera corrida del abono valenciano, sembró la inquietud entre los instalados en el sofá confort del establishment; o el valenciano Samuel Navalón, pidiendo todo el respeto que se le ha venido negando, no ya después de haber triunfado en la alternativa, sino desde el instante que aceptó confirmarla sin condiciones y sin apenas haber tenido tiempo de cambiarse de terno ratificando su valía; o ese Víctor Hernández, poniendo a cavilar a quienes se sentían excesivamente cómodos en el confort de las tardes de clavel, con sólo media docena de paseíllos… sólo esta muestra ya es mucho.
Pero lo que está llenando de entusiasmo y también de expectación al personal, es también la ola de chavales que están animando, como ya se había olvidado, el campo de las novilladas. Es amplia la lista, y no hay espacio para todos, pero en la tarde de este lunes de Fallas, ha sido Julio Norte el que ha venido a recordarnos que, efectivamente, ha vuelto aquella época en la que los novilleros levantaban pasiones. Este hijo del cuerpo, su padre ya fue matador de toros, ha sabido encontrar el norte que le puede llevar a disfrutar de empresas mayores. Su comprobado valor lo adorna ante un noble y bravo lote de Fuente Ymbro, con esa vieja fórmula que tanto emociona como es el sometimiento, la reunión y el remate siempre para adentro y atrás. Con su toreo hasta se nos calentaron los huesos…, también los del expresidente del Real Madrid, quien entusiasmado acabó quitándose la chaqueta festejando la puerta grande de este nuevo Julio Norte.
Foto: Antonio Vigueras
