Sorprende la entereza y naturalidad con la que habla del duro trance de convivir con una sonda urinaria colocada en la compleja reconstrucción del cornadón en "zona perianal, con afectación del esfínter y extensión hacia la vejiga" que sufrió hace poco más de dos semanas en San Agustín de Guadalix. Pero sostiene categórico que no se le ha escapado ni un ápice de sangre valiente. Que aquel durísimo percance “no le va a frenar” y que volverá a ponerse “en el mismo sitio” de antes, como cuando se alzó con el premio al triunfador de la Vid de Oro de Arganda del Rey en un imparable primer año como novillero con picadores. Mientras afronta esa larga recuperación, Julio Norte solo piensa en volver a vestirse de luces y pretende reaparecer este mismo año. “No será en España ni en Francia, pero sí en América. Estoy como loco por volver a coger un capote y una muleta”.
-¿Cómo se encuentra tras sufrir uno de los percances de la temporada?
-Regular, aunque es verdad que si fuera una persona normal seguramente estaría todavía sin poder moverme, pero gracias a Dios puedo caminar, puedo levantarme y hacer cosas que no son normales después de dos semanas. Voy poquito a poco y aún tengo la sonda puesta, que también es muy molesta. Tengo algunos dolores pero dentro de lo normal. Por el momento tengo que guardar reposo y estoy con una dieta blanda por prescripción médica. Pero tengo paciencia y mucho ánimo de querer recuperarme.
-¿Cómo le afecta convivir a diario con una sonda urinaria?
-Me pusieron una sonda en el pene porque la cornada llega hasta la vejiga pero no llegó a perforarla, e hizo algún hematoma en ella y me salían coagulitos de sangre. La función de la sonda es que la orina vaya directa a una bolsa y no pase por la vejiga y así la vejiga se seca y sana la herida. Por eso es un poco molesto. Me afecta en todo, porque estudio 2º de Bachillerato y no puedo ir a las clases, y los entrenamientos tampoco los puedo hacer. Tengo que dar algún paseo breve, pero claro, la sonda me impide hacer muchas cosas. También me afecta en la movilidad, como andar rápido. Entonces es incómodo, la verdad.
"Me pusieron una sonda en el pene porque la cornada llega hasta la vejiga sin perforarla, e hizo algún hematoma. Su función es que la orina vaya directa a una bolsa y así sana la herida. Es molesto y me afecta en todo. Tengo que dar algún paseo breve, pero claro, la sonda me impide hacer muchas cosas. Es incómodo y molesto"
-Aún es pronto, pero ¿cuánto tiempo estiman los médicos de recuperación?
-Más o menos me dijeron que tengo que estar un mes de reposo pero yo creo que a lo mejor, a finales de este mes ya voy a poder estar prácticamente entrenando y haciendo cosas que aún no puedo hacer. Ojalá que todo siga bien y pueda ser así.
-Su bautizo de sangre llegó de forma temprana y de qué manera. ¿En qué momento fue consciente de la magnitud?
-Para ser mi bautizo de sangre, creo que fue un poquito fuerte. Pero al final son cosas que tenían que llegar, uno nunca sabe el momento ni la dimensión del percance que ocurrirá pero son cosas que están en la mente y aunque nunca es buen momento, mejor ahora que al principio de temporada. Fui consciente de la gravedad cuando me desperté de la anestesia. Fue después de la operación cuando me dijeron lo que tenía. Yo sabía que llevaba una cornada pero no sabía la magnitud.
"Tengo que estar un mes de reposo pero creo que a finales de este mes ya voy a poder estar prácticamente entrenando. Casi seguro que iremos a América antes de que acabe el año, quiero reaparecer allí"
-¿Recuerda el momento de la cogida?
- Fue todo muy rápido, pero fui consciente del percance en todo momento. Después de haber picado al novillo me coloqué en el medio de la plaza para hacer un quite por tafalleras y cuando me puse a hacerlo, el novillo se venció y me propinó una voltereta y en lo que estoy dando la vuelta en el aire, me enganchó y ahí me pegó la cornada.
-Siendo tan joven ¿estaba preparado mentalmente para una cornada así?
-Sí. Es difícil esa preparación, porque uno se juega la vida todas las tardes y debes ser consciente de que la puedes perder. Pero quizá te preparas con un entrenamiento diario, con estar metido en el toro, y con tener una fortaleza física yo creo que ayuda mucho a superar las cornadas porque te recuperas mucho más rápido. Entonces es todo un trabajo diario con entrenamientos y mentalización. Al menos yo lo hago así.
"Esto no me va a frenar y me voy a poner en el mismo sitio en el que me ponía. Estoy como loco por volver a coger un capote y una muleta"
-Hay quien dice que cuando hay un percance serio y duro que la sangre valiente se va por el agujero. ¿Qué le diría a los que puedan pensar eso?
-Que no se hagan caso de refranes, porque cuando uno tiene la hierba en la boca, que es como yo me siento, fresco, y con ganas de comerme el mundo y conseguir mi sueño, esto no me va a frenar. Obviamente me voy a poner en el mismo sitio en el que me estaba poniendo. Ya tengo ganas de volver a la cara del toro y seguir haciendo lo que me gusta. Estoy como loco por volver a coger un capote y una muleta.
-¿Cuándo llegará esa reaparición?
-Tenemos pensado viajar a América y antes de que termine el año casi seguro que allí iremos y también pensamos empezar el año allí. No me gusta decir las plazas antes de que se anuncien, pero ya hay cosas habladas para antes de que termine el año. No será en España ni en Francia, pero sí en América.
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