Categorías: Opinión

La casta Nacho, la casta...

De enganchado al 69 a enganchado al 69 en todos los sentidos, que espero que tú también lo estés, apreciado Nacho Lloret, porque ya sabes aquello de que solo hay dos clases de hombres, los que lo están y los que lo niegan...

De enganchado al 69 a enganchado al 69 en todos los sentidos, que espero que tu también lo estés, apreciado Nacho Lloret, porque ya sabes aquello de que solo hay dos clases de hombres, los que lo están y los que lo niegan, voy a intentar sacarte de tus dudas hamletianas. Te asombra cómo han pasado por históricas o simplemente grandes, faenas realizadas en el Madrid de hace cuarenta y cincuenta años, a toros que, dices, hoy no hubieran pasado ni en Valencia. Tienes toda la razón Nacho, pero es que afortunadamente para ti no pudiste contemplar el toreo de aquella época. Y digo afortunado, porque si lo hubieras vivido serias un viejales como yo.
De haber visto aquellos toros que ahora te parecen pequeños, habrías  observado que embestían de una manera que no daban tiempo a pensar en los kilos ni en la edad ni el santo del nombre del ganadero. Sencillamente porque salían por la puerta de chiqueros queriéndose comer los capotes y las muletas. Entonces los toreros que se salían con garbo de la cara de los toros eran muy apreciados porque aquello era síntoma de torería. Vamos Nacho que aquellos toros tenían movilidad, fuerza, bravura y fiereza y no sebo, leña, flojera y mansedumbre como la mayoría de los de ahora. Por eso se le daba tanta importancia a lo que les hacían los toreros. ¡Ay amigo! Mucho daría yo porque ahora salieran los toros con 480 o 500 kilos y la casta de aquellos “toritos” de los años 50, 60 y 70. Te aseguro que con aquellos animalitos muchos de los que ahora torean ochenta o noventa corridas no tendrían fuelle más que para treinta. Con aquellos “toritos”, querido Nacho, el Sanatorio de toreros en julio, agosto y septiembre tenia llenos hasta los pasillos. ¿Entiendes ahora que tu asombro solo es fruto de una enfermedad que se cura  con los años?: LA JUVENTUD. Bendito seas…

De enganchado al 69 a enganchado al 69 en todos los sentidos, que espero que tú también lo estés, apreciado Nacho Lloret, porque ya sabes aquello de que solo hay dos clases de hombres, los que lo están y los que lo niegan, voy a intentar sacarte de tus dudas hamletianas. Te asombra cómo han pasado por históricas o simplemente grandes faenas realizadas en el Madrid de hace cuarenta y cincuenta años, a toros que, dices, hoy no hubieran pasado ni en Valencia. Tienes toda la razón Nacho, pero es que afortunadamente para ti no pudiste contemplar el toreo de aquella época. Y digo afortunado, porque si lo hubieras vivido serias un viejales como yo.

De haber visto aquellos toros que ahora te parecen pequeños, habrías observado que embestían de una manera que no daban tiempo a pensar en los kilos ni en la edad ni el santo del nombre del ganadero. Sencillamente porque salían por la puerta de chiqueros queriéndose comer los capotes y las muletas. Entonces los toreros que se salían con garbo de la cara de los toros eran muy apreciados porque aquello era síntoma de torería. Vamos Nacho que aquellos toros tenían movilidad, fuerza, bravura y fiereza y no sebo, leña, flojera y mansedumbre como la mayoría de los de ahora. Por eso se le daba tanta importancia a lo que les hacían los toreros. ¡Ay amigo! Mucho daría yo porque ahora salieran los toros con 480 ó 500 kilos y la casta de aquellos "toritos" de los años 50, 60 y 70.

Te aseguro que con aquellos animalitos, muchos de los que ahora torean ochenta o noventa corridas no tendrían fuelle más que para treinta. Con aquellos "toritos", querido Nacho, el Sanatorio de toreros en julio, agosto y septiembre tenia llenos hasta los pasillos. ¿Entiendes ahora que tu asombro solo es fruto de una enfermedad que se cura con los años?: LA JUVENTUD. Bendito seas…

Acceda a la versión completa del contenido

La casta Nacho, la casta...

Paco Mora

Entradas recientes

La Escuela de Tauromaquia de Valencia inaugura su temporada en Puçol

Participaron Iker Rodríguez, Juan de Rocío, Víctor Roig, Pablo Torres y José Román

3 horas hace

Revolución en los trebejos de torear

Los trastos, trebejos, chismes, avíos, engaños… que de todas maneras les llamamos al capote y…

5 horas hace

Jesús Enrique Colombo, triunfador de la Feria de San Sebastián

El torero venezolano se llevó también el premio a la mejor estocada; David de Miranda,…

11 horas hace

Fortes, Aarón Palacio y Pedraza de Yeltes, premiados en Madrid

La Unión de Abonados de Madrid entregó este sábado en Las Ventas sus galardones a…

11 horas hace

José Garrido, tres orejas en Lenguazaque

El torero extremeño salió a hombros en la alternativa de Anderson Sánchez, que logró un…

12 horas hace

Juan Pablo Sánchez y Héctor Gutiérrez se reivindican en León

Cuatro orejas equitativamente se repartieron ambos; Juan Ortega no tuvo suerte con su lote ni…

12 horas hace