La plaza de toros de Trujillo ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento. Un reconocimiento que refuerza la conservación de uno de los cosos históricos de la región extremeña, ya que data del año 1848 y es obra del arquitecto Calixto de la Muela.
La declaración como BIC llega más de tres décadas después de iniciarse todos los trámites, en el año 1987, y tras adaptarse en los últimos años a la normativa vigente. La plaza de toros de Trujillo tiene un gran valor arquitectónico e histórico, siendo uno de los cosos de mayor solera de los más de treinta de obra fija con los que cuenta Extremadura.
En gran parte conserva todos los materiales originales de su construcción, pese a su reforma en los años cincuenta del pasado siglo, y lo más actual es la cubierta -de hormigón, ladrillos y teja árabe- ya que se sustituyó por la anterior, seguramente construida en madera.

