El planteamiento del año de las figuras ha sido bueno. No me refiero a la situación personal de José Tomás pues ésta navega más en solitario. Me refiero a anunciar en invierno que se iba a torear menos. Hasta el momento las reducciones habían sido un imperativo categórico, es decir, se reducían centenares de festejos de forma obligada, por la crisis. Es la primera vez que alguien toma una estrategia de acortar, de meter tijera. Sin duda alguna el nivel artístico de los que han reducido de forma voluntaria, pensada, se ha notado en la plaza. Está habiendo una mayor tensión, una mayor calidad, una mejor puesta en escena.
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