Román Collado fue cogido de manera dramática por el primer toro de Luis Algarra en Requena. Unos momentos angustiosos en una voltereta tremenda y eterna en la que los pitones le rozaron el cuello y la cara, prendiéndole además por la chaquetilla, siendo zarandeado de mala manera. Sus compañeros rápidamente lo trasladaron a la enfermería. Sin embargo, el valenciano, cargado de pundonor torero, salió de la enfermería y regresó al ruedo para dar muerte a su oponente de manera épica.
Luego, aquejado de dolores en la axila y de la fuerte paliza, fue trasladado al hospital y no pudo lidiar al cuarto. Según el parte médico, el torero ha sufrido una "fractura del quinto arco costal derecho, fisura en el cuarto costal derecho y en el quinto costal izquierdo, y herida en la mandíbula izquierda".