La inauguración de la Temporada Grande en el mexicano embudo de Insurgentes no ha podido ser más descorazonadora. La corrida de Teófilo Gómez ha carecido de las condiciones mínimas para que la emotividad llegara a los tendidos de la Monumental de México DF. Y ello, pese a un gran Juli, capaz de meter en los vuelos de su poderosa y sabia muleta al buey Apis enrazado con la vaca Amalia. De los tres de su lote, sólo uno le permitió al madrileño, tras un trabajo ímprobo y gran alarde de torería, que los tendidos, casi llenos a rebosar, disfrutaran de su extraordinario momento.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2096
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2096 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2096 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
La falta de casta llora sobre México
Tras la corrida de Resurrección de Sevilla, hubo una recepción del Rey Emérito Don Juan…
Morante de la Puebla paseó dos orejas en la tarde de su regreso a los…
En el primer pase fue cogido y lanzado a gran altura. Hizo por él el…
La imagen del Rey Emérito en Sevilla, en el objetivo de Arjona.
Brindó Morante la faena de su regreso al Rey Emérito Juan Carlos I, presente en…
El matador de Linares da una vuelta al ruedo que debió ser con un trofeo…