No le demos más vueltas. Siempre viviremos al lado de alguien que percibe lo nuestro como un evento criminal. Es el cínico avanzado en su superioridad de europeo. De mente superior en la llamada sensibilidad. No es nuevo, pues la historia está repleta de ese cinismo de supuesta raza sensible superior. Ser cínico requiere de retórica. Ser partidario del toro, no. Ésa es, filosóficamente, la gran diferencia. Unos pretenden hacer creer que se llega a ser superior, más justo, más culto, más coherente, a través de una retórica. Otros, simplemente, creemos que los argumentos sólo sirven para ser excusas. Y las excusas tienen su lugar natural en el excusado, lugar oloroso y de visualización defecante.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
La Grecia de España
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…