No le demos más vueltas. Siempre viviremos al lado de alguien que percibe lo nuestro como un evento criminal. Es el cínico avanzado en su superioridad de europeo. De mente superior en la llamada sensibilidad. No es nuevo, pues la historia está repleta de ese cinismo de supuesta raza sensible superior. Ser cínico requiere de retórica. Ser partidario del toro, no. Ésa es, filosóficamente, la gran diferencia. Unos pretenden hacer creer que se llega a ser superior, más justo, más culto, más coherente, a través de una retórica. Otros, simplemente, creemos que los argumentos sólo sirven para ser excusas. Y las excusas tienen su lugar natural en el excusado, lugar oloroso y de visualización defecante.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
La Grecia de España
Consulte el resultado del resto de festejos de la jornada de este sábado 25 de…
El granadino logra los máximos trofeos simbólicos de un toro de Manuel Blázquez, que lidió…
Esaú Fernández resultó triunfador tras cuajar a un bravo toro de Varela Crujo; hubo un…
El banderillero de José Garrido fue prendido de forma muy aparatosa por el tercero de…
Tres trofeos para el toledano, cuatro para el valenciano y dos para el novillero mexicano;…
Frente a una corrida de Los Espartales, estaban anunciados Andy Cartagena, Diego Ventura y Sebastián…