No sé si estamos ante su última temporada en España. Se irá cuando él decida; y seguro que será antes de que se le merme la gasolina. Porque si hiciera falta, o tuviera necesidad, estoy seguro que volvería a poner en marcha los reactores de su afición y de su capacidad para no bajarse del pedestal, de eso que llaman “ser figura”. Ponce lo es. Y ya hace tiempo. Y lo será por los siglos venideros. No sólo por el récord sino también por el enorme equilibrio de su triángulo profesional: cabeza, corazón y bragueta. Ahora pónganlo en el orden que quieran.
Lea el artículo complero en su revista APLAUSOS
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril